“Hay que pasar agosto” es una frase muy presente en Jujuy y, para la antropóloga Mónica Montenegro, no solo habla del final del invierno, sino también de la necesidad de cerrar un ciclo y prepararse para lo que viene. En el mes de la Pachamama, explicó que esta expresión está vinculada con la tierra, la comunidad, la identidad y las expectativas que aparecen antes del inicio de la primavera.
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Por qué se dice que "hay que pasar agosto": la mirada de una antropóloga jujeña
Mónica Montenegro, antropóloga jujeña, habló sobre la Pachamama, el cierre del invierno y el sentido de mirar "hacia la tierra y hacia el interior".
Montenegro señaló que agosto suele "sentirse como un mes de cansancio por el frío", pero también como "un tiempo de agradecimiento y renovación". En Jujuy, la Pachamama ocupa un lugar central en ese proceso, porque invita a mirar hacia la tierra y también hacia adentro.
Por qué se dice que "hay que pasar agosto”
La antropóloga explicó que la frase tiene una carga simbólica muy fuerte, especialmente en una provincia donde agosto está atravesado por la Pachamama y por el cierre del invierno.
“Hay que pasar agosto, es lo que nos dicen siempre. Justamente en ese ‘hay que pasar agosto’, hay que pasarlo bien, llegando con muchas expectativas. Es el último mes del invierno, un poco cansados del frío, pero en Jujuy tenemos días de sol y empiezan las expectativas por cerrar un ciclo donde termina el invierno y la tierra se tiene que preparar al igual que nosotros para el inicio de la primavera”.
Para Montenegro, este mes tiene una connotación especial porque propone una pausa para observar el vínculo con el entorno y con la comunidad.
En ese sentido, resumió que Pachamama y agosto también representan un momento para volver a reconocerse y mirar "hacia adentro".
Pachamama, identidad y agradecimiento
Montenegro también remarcó que la Pachamama forma parte de la identidad jujeña y que el mes de agosto no pasa desapercibido para quienes mantienen viva esta práctica cultural. Según explicó, los jujeños llevan ese vínculo con la tierra a donde van y, de distintas maneras, buscan sostener un acto de respeto y agradecimiento.
Lo cultural y lo religioso en agosto
La antropóloga jujeña por otro lado explicó que en la Pachamama conviven tradiciones ancestrales andinas con expresiones religiosas que muchas personas incorporan desde su propia fe.
"Tenemos en esta suerte de ‘hibridación cultural’ condimentos, tradiciones ancestrales propios de las vertientes andinas, pero también tenemos en el medio una connotación de algunas personas su fe a través de distintos símbolos con agua bendita, una cruz, una virgen que acompaña", detalló.
Para Montenegro, esa mezcla convierte a la Pachamama en un espacio de encuentro, donde se cruzan creencias, identidades y formas de agradecer.