El río marca el límite entre Argentina y Bolivia, pero la basura no reconoce fronteras, esa realidad impulsó a La Quiaca y Villazón a trabajar sobre un mismo problema y dejó una cifra contundente: solo del lado argentino se retiraron 595 bolsas de residuos, equivalentes a casi dos toneladas de basura.
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Retiraron dos toneladas de basura en el Rio Internacional La Quiaca-Villazón
La Quiaca y Villazón realizaron una limpieza binacional del Río Internacional. Solo del lado argentino retiraron 595 bolsas, casi dos toneladas.
La jornada binacional de limpieza del Río Internacional La Quiaca-Villazón reunió a equipos de ambas ciudades fronterizas para intervenir aproximadamente 3,2 kilómetros del cauce y sus alrededores. La tarea tuvo como objetivo retirar residuos sólidos, reducir la contaminación y comenzar a sostener un esquema conjunto de preservación ambiental.
Más allá del volumen recolectado, la intervención dejó expuesta la dimensión de un problema que comparten las dos comunidades: aquello que se arroja al río en un punto puede desplazarse aguas abajo y afectar otros sectores, incluso zonas vinculadas a actividades productivas.
Casi dos toneladas solamente del lado argentino
En territorio argentino, los trabajos se desarrollaron desde el sector del ex matadero hasta la zona de El Chorro. Durante el recorrido aparecieron residuos de todo tipo: bolsas, plásticos, pañales, botellas de vidrio, elementos descartables, neumáticos, escombros e incluso restos de animales.
El resultado fueron 595 bolsas, con un peso estimado cercano a las dos toneladas. Y existe una precisión importante: ese volumen corresponde únicamente a lo recolectado del lado argentino del río, por lo que no representa el total retirado durante toda la intervención binacional.
Los residuos recolectados en La Quiaca fueron posteriormente trasladados al relleno sanitario municipal, donde se realiza la separación de aquellos materiales que pueden ser recuperados.
La dimensión del operativo había sido planificada previamente por los equipos ambientales de ambas ciudades. La intervención contemplaba aproximadamente 3,2 kilómetros y distintos frentes de trabajo para avanzar simultáneamente sobre el cauce. También se dispuso un tratamiento diferenciado para residuos biológicos o especiales.
Un río compartido y un problema que no termina en la frontera
Uno de los conceptos que atravesó la organización fue evitar pensar el Río Internacional como dos espacios separados. Desde Villazón, la responsable de la Unidad de Medio Ambiente, Tania Cordero, había resumido ese criterio antes de la jornada:
Ese enfoque explica por qué la intervención necesitó coordinación entre Argentina y Bolivia.
Los residuos acumulados pueden desplazarse por el cauce y llegar a comunidades ubicadas aguas abajo. Parte de esas aguas alcanza sectores relacionados con la producción agropecuaria, por lo que la contaminación puede tener consecuencias que van más allá de La Quiaca y Villazón.
La jornada reunió a trabajadores municipales, instituciones educativas, representantes de universidades y centros de salud, organizaciones, voluntarios y vecinos de ambos lados de la frontera.
La limpieza continuará durante el año
La intervención no quedó planteada como una acción aislada. Durante la jornada, representantes de La Quiaca y Villazón ratificaron un compromiso para realizar cuatro intervenciones durante el año, con una pausa entre diciembre y marzo debido a la temporada de lluvias de la región.
El objetivo es evitar que, después de retirar toneladas de basura, el cauce vuelva rápidamente a las mismas condiciones. Por eso, junto con las tareas de limpieza aparece otro desafío: reducir la generación de microbasurales y evitar que vuelvan a arrojarse residuos, escombros o restos en las márgenes y sectores próximos al río.
La intervención realizada entre La Quiaca y Villazón dejó entonces dos imágenes. Una es preocupante: 595 bolsas y casi dos toneladas de residuos solamente del lado argentino. La otra muestra una respuesta compartida frente al problema: dos ciudades de países diferentes trabajando sobre un mismo cauce, con el compromiso de repetir las tareas y sostener su recuperación.