La cuarentena ha no deja de distanciar físicamente a familias de todo el país y son muchas las personas que la sufren. Gladys "La Bomba Tucumana" Jiménez, no pudo ocultar su pena y este miércoles se quebró al aire. Estaba como invitada en el programa Mujeres de El Trece y se emocionó cuando habló de su mamá.
La Bomba Tucumana se quebró al aire con el saludo de su mamá
Hoy Gladys la está rompiendo en el Cantando 2020, del que participa junto a su hijo Thiago, que también es cantante y está dando sus primeros pasos en la industria. Durante el programa, pasaron un video donde su familia le mandaba saludos. Después de su sobrino y su hijo, llegó el saludo de su mamá, que está enferma en Tucumán: "Hola Gladys, te amo mucho", le dijo la señora y ella se quebró en mil. "La extraño muchísimo", dijo.
La Bomba Tucumana es la más chica de siete hermanos y su relación con su mamá es muy cercana, aunque ella - por su salud - en algunos momentos no la recuerda. “No la estoy viendo todos los días, le hago videollamadas porque no la quiero alterar”, contó y, entre lágrimas, relató un poco de la vida "muy fea, muy triste" que tuvo la mujer, donde sufrió mucho, según relató. "Mi mamá es una persona que merecía seguir estando bien en este momento, para poder vivir y disfrutar de todo lo que yo vivo como artista”, dijo.
Momentos después, cuando logró sobreponerse, contó que está muy agradecida porque pudo compartir con su madre gran parte de su carrera. “Todo lo que soy como ser humano se lo debo a ella, que siempre fue al frente. Es mi amor. Obvio, hice terapia para superar estas cosas. Mi mamá era un toro y de repente se enfermó. Ahora está en mi casa en Tucumán y las cuidan dos señoras y le hago videollamados. No la quiero alterar, porque le cuesta darse cuenta que soy yo”, agregó.
La infancia de Gladys y sus hermanos estuvo signada por la violencia que su padre descargaba sobre ellos y sobre su mamá. Son historias muy tristes que ella ha relatado en otros programas e incluso dijo que le gustaría sentarse frente a su papá y decirle que lo perdona a pesar de todo.
Ramón Valentín Jiménez era policía y alcohólico. Cuenta la Bomba que sus únicos recuerdos de él son de cuando vivían en una casa muy humilde y él golpeaba a su mamá: “Nos maltrataba, nos hacía de todo. A mí me descalzaba y me tenía caminando sobre el maíz durante horas”.