El último sábado unas publicaciones en Twitter de María Becerra criticando a Rusherking llevaron a la artista a ser tendencia en las redes sociales. A todos tomó por sorpresa la reacción por parte de la joven después de ser vista la noche anterior en compañía de su pareja.
María Becerra y Rusherking, a los gritos en la calle
“Hijo de mil p... me acabás de cagar el autoestima”, señalaba el primer mensaje en el Twitter oficial de la Becerra. “Cómo pudiste hacerle esto a la mina que estuvo cuando no eras nadie wacho”, publicó llena de indignación. Para concluir, finalizó: “Gil de mierda pedazo de garca”. Si bien los tuits los borró a los pocos minutos, las capturas del hecho se difundieron por la plataforma.
Tiempo después, Becerra salió a aclarar la situación y le pidió perdón a su ex por la violenta reacción: “Lamento haber actuado impulsivamente desde mi dolor. Quiero aclarar que Rusherking y yo no somos más pareja, y que todo lo que haya que resolver lo resolveremos en privado. Les agradezco su preocupación”.
Si bien los jóvenes aseguraron que iban a resolver su situación en privado, últimamente empezó a hablarse de una pelea en la vía pública. En Mañanísima, el programa conducido por Carmen Barbieri en Ciudad Magazine, Estefanía Berardi sacó a la luz los pormenores de la ruptura de la relación. De acuerdo a lo dicho por la panelista, hubo un enfrentamiento en la calle a los gritos entre los dos artistas urbanos.
La periodista indicó el posible motivo que pudo haber desatado la ruptura: “La tercera en discordia se llama Agus Kohan, es una tiktokera. María Becerra le habría encontrado mensajes en el celular a Rusherking y el sábado a las 10 de la mañana hubo gritos y discusión en la calle en el barrio de Núñez”.
“Era el departamento de él, es una zona muy tranquila. Entonces los vecinos salieron a ver qué pasaba y se encontraron con una chica que se quería ir y él trataba de retenerla”, añadió detallando el episodio del que habrían Sido testigo algunas personas que viven ahí. Y prosiguió: “Becerra le decía ‘dejame ir, déjame, me quiero ir, te leí todos los mensajes’. Hablé con una vecina que no fue la única que se asomó y ellos después se fueron para la esquina porque sabían que los estaban viendo”.