Finalmente Mirtha Legrand recibió la vacuna contra el covid-19 y, pese a los rumores y especulaciones al respecto, fue luego de esperar su turno y sin ningún tipo de privilegio. La diva de 94 años de edad se había anotado en la lista de espera como corresponde, hasta que le llegó el tan ansiado turno.
Mirtha Legrand fue vacunada y mostró su alegría en Twitter
Luego de ser inoculada, la Chiqui se mostró muy contenta y manifestó su satisfacción en su cuenta de Twitter: "Hoy me aplicaron la vacuna contra el COVID-19, estoy muy agradecida por esta posibilidad. Paciencia que el turno llega. Felicito a @gcba por la atención en el Centro Islámico ¡Por favor anótense y vacúnense!", dijo.
Anteriormente, la conductora de los almuerzos se había manifestado molesta con el hecho de que todavía no le llegara el turno a pesar de haberse empadronado correctamente y debido a su avanzada edad. En un programa televisivo manifestó en esa ocasión que "estoy esperando que me avisen, estoy empadronada".
El conductor de Intrusos, Adrián Pallares, le menifestó entonces a Mirtha que "hay que tener un poco de paciencia", a lo que Mirtha le respondió: "sí, pero ya debería estar vacunada". Luego, especuló sobre el motivo por el que todavía no le dieron un turno: "estoy empadronada como Rosa María Martínez, quizás me desconocen".
Por otro lado, la diva de los mediodías también se refirió al escándalo desatado por la vacunación VIP, en la que muchos funcionarios y allegados accedieron a la vacuna en detrimento de las personas de riesgo, señalando que "ahora dicen que no se dieron cuenta. ¡¿Pero cómo no se dieron cuenta?!", "yo creo que es el único país en el mundo en el que ha ocurrido algo semejante. Es deprimente que algunas personas hayan actuado de ese modo. No sé por qué fueron llevados: por el temor, por la amistad, por la comodidad. ¿Qué los llevó a hacer algo semejante?", agregó Mirtha.
La conductora afirmó que no la pasó bien durante la cuarentena y que "hay que tener mucha salud mental" para saber sobrellevarlo. "La primera palabra que se me ocurre es angustia, y también un poco de desesperación: ni al balcón salía porque tenía miedo. Es duro, eh. Es muy difícil", remarcó.