Voluntarios de la organización Dogs of Chernobyl registraron un hecho insólito en la zona de exclusión de la planta nuclear: varios perros aparecieron con el pelaje azul. El fenómeno fue detectado a mediados de octubre y difundido por redes sociales con un mensaje que generó impacto: “No eran azules la semana pasada. No sabemos la razón y estamos intentando capturarlos para averiguar qué está ocurriendo”.
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Misterio en Chernobyl: hallaron perros con pelaje azul cerca de la planta nuclear
La organización Dogs of Chernobyl advirtió que los animales en Chernobyl no tenían ese color días atrás. Los ejemplares se mantienen activos y sin síntomas.
Las imágenes fueron tomadas en los alrededores de la planta nuclear y la ciudad abandonada de Chernobyl, donde el desastre ocurrido en 1986 todavía deja huellas visibles y radiactivas.
Posibles causas del fenómeno
Aunque las teorías se multiplicaron en redes, los expertos creen que el color azul podría deberse a un contacto con químicos o materiales contaminantes presentes en el suelo o en estructuras cercanas al reactor. Los animales, sin embargo, no presentan signos de enfermedad ni alteraciones en su comportamiento, lo que descarta, por el momento, una reacción aguda a la radiación.
Desde 2017, la organización —afiliada a Clean Futures Fund— cuida a más de 700 perros que habitan dentro de la zona de exclusión, un área de 47 kilómetros cuadrados donde los niveles de radiación superan seis veces el límite permitido para trabajadores humanos.
Los descendientes de las mascotas evacuadas
Estos animales son descendientes de las mascotas que los habitantes de Chernobyl debieron abandonar durante la evacuación masiva tras la explosión del reactor en abril de 1986. Desde entonces, las manadas se adaptaron a las duras condiciones ambientales, alimentándose de los recursos naturales y de la asistencia de voluntarios.
El fenómeno del pelaje azul se suma a los estudios científicos sobre la adaptación genética de los perros de Chernobyl. Investigaciones recientes de la Universidad de Columbia identificaron mutaciones en más de 400 loci genéticos vinculados a la exposición crónica a radiación y metales pesados. Estas variaciones podrían explicar la sorprendente resistencia de los animales, aunque aún no hay evidencia de que estén relacionadas con el cambio de color.
Qué investigan los científicos
Los voluntarios buscan capturar a algunos de los ejemplares para realizar análisis toxicológicos y genéticos. El objetivo es determinar si el color proviene de algún agente químico, un fenómeno ambiental desconocido o incluso una mutación espontánea.
Mientras tanto, las imágenes virales de los “perros azules de Chernobyl” reavivaron el interés por la vida silvestre que sobrevive en el área prohibida, un ecosistema único donde la naturaleza —aun entre ruinas y radiación— sigue encontrando formas de persistir.