Las fuertes lluvias caídas en las últimas horas en la provincia de Málaga ha dejado un muerto, un bombero que trabajaba en el dispositivo especial, varios municipios incomunicados, carreteras cortadas y decenas de personas desalojadas de sus viviendas, así como pérdidas materiales que aún no han sido cuantificadas. En total han sido 100.000 las personas afectadas de alguna manera, según TVE, por el temporal.
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Málaga vuelve a padecer una de las peores inundaciones de la historia
La única víctima mortal es un bombero que trabajaba en el operativo desplegado en la zona de Campillos y que había desaparecido tras volcar el camión en el que viajaba por la fuerza del agua. Fue encontrado por un equipo de operaciones especiales del Consorcio Provincial de Bomberos -al que pertenecía- no muy lejos del lugar del accidente. El fallecido, que tenía 48 años y dos hijos, era natural de Antequera, ciudad que ha anunciado tres días de luto oficial en su memoria, informa Efe.
La situación ha sido muy complicada en la localidad malagueña de Teba. Los dispositivos de emergencia han rescatado este domingo a decenas de personas de sus viviendas que, junto a otros diez vecinos de otros municipios que este sábado por la noche se encontraban en la zona, fueron realojadas en casas de particulares y el edificio de usos múltiples, señala Efe.
Corral, el alcalde de Teba, ha definido como "caótica y monstruosa" la noche que han vivido. "Estamos completamente desesperados", quien afirmó que 500 personas han pasado la noche fuera de sus casas.
Otra localidad malagueña muy afectada por la lluvia ha sido Campillos. Su alcalde ha asegurado a RNE que en el operativo -en el que se ha movilizado a la Policía Local, a la Guardia Civil y a Protección Civil- han colaborado aquellos que cuentan con maquinaria pesada, como tractores. "Esto es un pueblo solidario", ha señalado Francisco Guerrero, que ha narrado en la radio pública que gracias a estos vehículos han podido evacuar a varios vecinos de sus casas.
Los que han tenido que dejar sus viviendas han pasado la noche con otros vecinos o en el puesto de mando avanzado de la Guardia Civil. En total, un centenar de personas han sido realojadas, según ha dicho a Efe Guerrero.
Mientras, en la localidad de Ardales, la cantidad de lluvia ha sido tan grande que el nivel del río Turón pasó de los 13 centímetros a los 2,88 metros en horas. Esta crecida ha provocado daños materiales, según ha confirmado la alcaldesa de la localidad, María del Mar González, al Canal 24 horas de TVE. "Yo no recuerdo una cosa así desde que vivo en Ardales. Ha sido una noche terrible. Muy poca gente habrá dormido aquí", ha aseverado.