La semana había arrancado con una de las mejores noticias a nivel internacional en varios meses, luego de que el lunes Alberto Fernández haya mantenido diálogos en una misma tarde con el presidente brasileño Jair Bolsonaro y el norteamericano electo Joe Biden. Sin embargo, el triunfo se disipó rápidamente, luego de un error grosero por parte de la Cancillería argentina.
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Malentendido diplomático tras la charla entre Biden y Alberto
Ocurre que en el trascendido sobre el diálogo entre Fernández y Biden, se transcribieron a la prensa fragmentos de la charla que nunca existieron, un error que salieron a marcar rápidamente desde el lado norteamericano –y del propio oficialismo- y que dejó expuesto al canciller Felipe Solá, señalado como el responsable de ese teléfono descompuesto. Solá directamente ni estuvo al momento del llamado.
En una entrevista con Radio con Vos de Buenos Aires Solá mencionó un supuesto reclamo que el Presidente argentino le había hecho a Biden sobre la postura del director por los EE.UU. en el board del Fondo Monetario Internacional (FMI), Mark Rosen, pidiéndole “buena fe” en las negociaciones de la reestructuración de la deuda, porque la administración de Donald Trump "no está teniendo las mejores actitudes".
Ese pasaje nunca existió, según lo que afirman ahora distintas partes. El fragmento apareció en el comunicado de prensa de Cancillería, pero no en el de Casa Rosada.
Ahora, la imagen de Solá quedó dañada en el frente externo, pero también en el interno, donde se habla del recelo por parte del propio presidente y su entorno con el ex gobernador de Buenos Aires. Sin embargo, desde Balcarce 50 descartaron pedirle la renuncia para evitar más conflicto en una alianza de gobierno donde las internas entre los propios ministerios son ásperas.
Según Perfil, desde Economía también hubo un enojo fuerte hacia Solá. Es que Guzmán deberá seguir negociando con Rosen y el resto del board del FMI, al que ayer salpicaron en un diálogo que no existió. En un mundo como el diplomático, donde la palabra es el bien más preciado, el valor de Solá se devaluó de golpe.