El presidente de los EEUU Barack Obama se refirió hoy a la derrota que sufrió el Partido Demócrata en las elecciones legislativas que se celebraron ayer en todo el país y destacó los logros de su gobierno en los últimos seis años. "El pueblo americano dio su mensaje. Esperan que los elegidos trabajen duro y se enfoque en las ambiciones de los ciudadanos y no las propias", sostuvo el mandatario desde Washington.
- Todo Jujuy >
- Mundo >
Obama habló tras la derrota de los demócratas
El mandatario dio sus felicitaciones a los republicanos Mitch McConnell y John Bohner, quienes liderarán el nuevo bloque mayoritario en el Senado y la Cámara de Representantes, respectivamente, e indicó que los recibirá a ambos el viernes en la Casa Blanca. Afirmó que escuchará a todas las voces del Congreso e instó a los legisladores electos a "trabajar duro para mantener a los Estados Unidos de pie".
"Los próximos dos años voy a hacer lo mejor posible para este país siga adelante, para que la economía funcione y para garantizar la seguridad", afirmó Obama, que enumeró distintos hitos de su gestión, como el sistema de seguros para la salud y la reactivación económica registrada en los últimos meses.
Obama sostuvo que espera que los dos años que le restan de gobierno sean "lo más productivos posible" y convocó tanto al bloque demócrata como al republicano a trabajar en conjunto en tres puntos fundamentales: la batalla contra el virus del ébola, la lucha contra los terroristas del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) y la aprobación del presupuesto para el próximo año "sin dramas como hicieron a comienzos de este".
Las elecciones legislativas de este martes significaron el cambio político más dramático desde que Obama llegó a la Casa Blanca. El Partido Republicano, opositor al gobierno, controlará la mayoría del Congreso, con 242 diputados en la Cámara de Representantes y 52 senadores en la Cámara alta, mientras que los demócratas tendrán 175 diputados y 45 senadores.
Cuando faltan dos años para la finalización de su mandato, este panorama adverso podría forzar al jefe de Estado norteamericano a hacer más concesiones con sus opositores republicanos, quienes buscan regresar al Ejecutivo en 2016.