Diego Maradona sentía una verdadera pasión por los autos. Sus anécdotas al volante quedaron en la memoria: desde aquel primer auto cero kilómetro, un Fiat 128, hasta la Ferrari Testarossa negra o el imponente camión Scania con el que dejó a todos boquiabiertos al llegar a una práctica de Boca.
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Se vende la mítica cupé de Diego Maradona: dónde estaba, cómo es su estado y cuánto vale
El inolvidable 10 la adquirió cero kilómetro en 1991 y la utilizó en una etapa clave de su vida. La vendió al emigrar al Sevilla Fútbol Club.
Entre esas piezas inolvidables también sobresale una Renault Fuego GTA Max que reapareció recientemente en el mercado. Es un modelo de 1991 en estado impecable, una auténtica reliquia. El histórico auto del eterno Diez regresó a la escena de la mano de una piloto. Esta es la historia.
El regreso al país y la coupé que marcó una etapa
En 1991, Diego Armando Maradona volvió al país tras recibir una sanción de 15 meses por un caso de doping, originado luego del encuentro que Napoli disputó frente a Bari por la Serie A de Italia. Acompañado por su familia, encontró contención en su círculo íntimo y, al mismo tiempo, volvió a sentir el afecto masivo de los hinchas.
Con 30 años en ese momento, el Diez necesitaba un vehículo para trasladarse por Buenos Aires y en junio de ese año adquirió esta cupé Fuego cero kilómetro. El modelo estaba equipado con un impulsor de 2.2 litros que entregaba 123 caballos de fuerza y se convirtió en el auto de producción nacional más rápido de su tiempo: alcanzaba 198 km/h, de acuerdo con datos del sitio especializado Autoblog.
Al volante de esa GTA Max, el ídolo quedó filmado en una de sus visitas a los estudios de televisión donde se grababa Ritmo de la Noche, ciclo que tenía al frente a Marcelo Tinelli. En aquellos años, Diego asistía con frecuencia: solía participar de partidos informales junto a antiguos compañeros de la Selección Argentina y también formó parte de algunas nuevas ediciones del Superclásico, que igualmente contaron con la presencia del Beto Alonso.
También lo empleaba para asistir a las prácticas en los Bosques de Palermo y, en una ocasión dominical, se acercó al Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez para ver en vivo una competencia de Turismo Carretera. Aquella jornada, Oscar Aventin lo invitó a dar la vuelta previa a bordo de su auto de competición. De hecho, el propio corredor fue quien le terminó vendiendo ese vehículo.
“Estuvo con su ex suegro y con una barra de amigos. Yo lo conocía porque le había vendido unos autos de Renault cuando él aún jugaba en el país, en sus inicios”, apuntaron. “Creo que le vendí una cupé Fuego. A él le gustaban mucho los autos y en Italia tenía una Ferrari, un Lamborghini”, relató a este medio el Puma Aventin.
“Gracias a Diego ese día el TC dio la vuelta al mundo. Además, me trajo suerte y buenas ondas porque luego fui campeón. Ese triunfo fue sobresaliente y no fue una victoria más, ya que tuve el honor de llevarlo una vuelta”, remarcó el ex corredor de Morón, vencedor en esa competencia.
De ícono personal a pieza codiciada del mercado
De todos modos, Diego Armando Maradona conservó esa Fuego por un período breve: en julio de 1992 la transfirió antes de regresar al Viejo Continente para incorporarse al Sevilla Fútbol Club. Según consta en la documentación de dominio, el comprador en aquella operación fue Benigno Rosende y Calvo.
Con el paso del tiempo, el vehículo cambió nuevamente de dueño y en septiembre de 2018 quedó en poder de un comerciante llamado Ezequiel Bonelli, quien la ofreció en el mercado a cambio de 23.000 dólares, tal como consignó el sitio especializado Autoblog Argentina.
La transacción finalmente se llevó a cabo y en 2022 la unidad salió a remate a través de la firma Trick NFTs. Para intervenir en la puja era necesario adquirir un NFT (Token No Fungible) con un valor de 250 pesos, según consignó el medio especializado Autotest. Ese portal también señaló que en 2024 el vehículo volvió a mostrarse públicamente al ser expuesto en Plaza Serrano, ubicada en el barrio porteño de Palermo.
Una reliquia intacta que vuelve a escena
Dos temporadas más tarde, este emblema histórico de la casa del Rombo reapareció en el mercado y fue nuevamente puesto en venta. La piloto Aixa Franke difundió la novedad a través de sus redes sociales y, mientras alista su regreso a la competencia en la categoría Sport Prototipo, dio a conocer la situación actual del auto. Además, también comercializa vehículos clásicos mediante un proyecto propio que inició hace un año.
“Luego de un video que hice con un auto de Fangio, me contactó uno de los dueños actuales de la cupé Fuego de Maradona, que son dos socios, que la vieron en un restaurant que estaba expuesta y se la compraron al cuarto dueño”, señaló Aixa.
“El coche luce en impecable estado debido a que siempre se cuidó como un auto de culto, entonces nunca se usó para uso diario y así es que se mantuvo en buen estado durante 35 años”, señaló la corredora, con trayectoria en Top Race, Fórmula Nacional y TC Pista Mouras.
Un detalle que refleja ese nivel de conservación es el kilometraje: en una imagen tomada en 2024 marcaba 67.584 km y actualmente registra apenas 67.622. “El auto está a la venta y los dueños piden 65 mil dólares”, precisó la piloto, que además se desempeña como diseñadora industrial e influencer. En el video que compartió puede apreciarse el excelente estado de la unidad que supo pertenecer al capitán de la Selección argentina campeona del mundo en México 1986.
Historia en pista y el desafío de abrir camino a nuevas generaciones
El Renault Fuego también dejó una huella fuerte en la competición motor. Dentro del TC 2000 logró una hegemonía histórica al encadenar ocho campeonatos al hilo: seis consagraciones junto a Juan María Traverso bajo la estructura oficial dirigida por Oreste Berta, uno obtenido por Miguel Ángel Guerra y otro por el inolvidable Silvio Héctor Oltra.
Por su parte, Franke ganó notoriedad en el ambiente fierrero tanto por su exposición pública como por desafiar moldes dentro de una disciplina que, aunque permite competir en igualdad de condiciones entre hombres y mujeres, arrastra una deuda histórica. Desde hace 34 años no hay una piloto titular en la Fórmula 1.
La última fue la italiana Giovanna Amati, quien formó parte del desaparecido equipo Brabham, aunque no logró largar ninguna carrera en una etapa en la que varios competidores quedaban afuera en la preclasificación por el exceso de escuderías.
En relación con ese punto, Aixa señala que la situación responde, principalmente, a una cuestión numérica. Sostiene que es necesario que se incorporen más mujeres a la actividad y que también acompañen las marcas, para que las nenas entiendan que, además de disciplinas como la gimnasia artística, también tienen lugar en el karting.
Según su mirada, todo se reduce a una lógica de probabilidades: no es lo mismo contar con apenas diez chicas compitiendo que tener un centenar en pista; cuanto mayor es la base, más crecen las chances de que de ese grupo surja una campeona.
Para alcanzar la Fórmula 1 es necesario que confluyan numerosos factores. Si a ese escenario exigente se le agrega la escasa participación femenina, las chances se reducen al mínimo: es un tema puramente estadístico. En Argentina, de todos modos, ya hay varias pilotos compitiendo y logrando actuaciones destacadas.
Mientras aguarda su pronto regreso a la actividad, Aixa Franke se ocupa de gestionar la venta de la histórica cupé Renault que perteneció a Diego Armando Maradona, con la intención de encontrarle nuevo propietario en pleno año mundialista.