Rodeada de montañas, sierras y cursos de agua, hay una zona de Argentina en la que la naturaleza construyó, con el paso de los años, paisajes únicos. En ese contexto está San Rafael, una de los lugares más populares de Mendoza, destacado como un destino ideal por los que desean unas escapadas que permitan conectarse con el entorno natural.
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El imponente cañón de Mendoza que combina paisajes increíbles y aventura en cerca del río
El Cañón del Atuel combina formaciones rocosas, aguas turquesas y embalses con actividades como rafting, kayak, escalada y excursiones 4x4.
En la temporada de verano, este lugar se convierte en una propuesta que combina relax, actividades deportivas y escenarios naturales imponentes, dentro de uno de los sectores de mayor antigüedad geológica de la Cordillera de los Andes.
Lejos del movimiento característico de los destinos turísticos más concurridos, esta región se distingue por reunir en un mismo espacio una notable diversidad geológica, una marcada conexión con la naturaleza y un ambiente de calma y serenidad.
El río Atuel se convierte en el gran atractivo de este paisaje, avanzando entre imponentes formaciones rocosas cuyos tonos se transforman a medida que varía la iluminación natural a lo largo de la jornada. El encanto del lugar se mantiene intacto gracias a una infraestructura integrada al ambiente, que facilita el acceso de los turistas a distintos senderos, propuestas vinculadas al agua y sectores pensados para descansar y disfrutar del entorno.
Es a partir de la tercera parte del trayecto cuando aparece el Cañón del Atuel, un imponente accidente geográfico que se extiende por más de 50 kilómetros.
El lugar se caracteriza tanto por sus formas rocosas como por el tono azulado de sus aguas, una tonalidad que se produce debido a la composición del lecho del río y a los minerales que transporta su corriente.
En este sector también se encuentra parte de la infraestructura destinada a generar energía eléctrica para abastecer a la provincia. El paisaje adquiere una apariencia casi de película gracias al fuerte contraste entre las aguas turquesas del río y las paredes de roca, teñidas de un rojo intenso.
El lugar ofrece además una amplia variedad de propuestas para disfrutar del entorno y la aventura, entre ellas rafting, kayak, cool-river, canopy, windsurf, motonáutica, escalada y rappel. A estas alternativas se suman la pesca, los paseos en catamarán, las cabalgatas y los recorridos en moto, mountain bike o vehículos 4x4.
Dónde queda Cañón del Atuel
El Cañón del Atuel se encuentra a unos 40 kilómetros de San Rafael, en la provincia de Mendoza, dentro de la región de Cuyo. Su recorrido alcanza aproximadamente 56 kilómetros, desde la localidad de El Nihuil hasta Valle Grande. El área comprende unas 9.600 hectáreas y se sitúa a una altura cercana a los 815 metros sobre el nivel del mar, en una zona caracterizada por un clima frío y seco.
Escapadas: ¿Qué puedo hacer en Cañón del Atuel?
Las propuestas que ofrece este paisaje natural de Mendoza permiten combinar en un mismo recorrido aventura, disfrute del entorno, actividades vinculadas al agua y un acercamiento a la historia de la generación energética de la región:
- Recorrer más de 50 kilómetros de paisajes naturales y descubrir las curiosas siluetas que el agua y el viento fueron modelando durante millones de años.
- Admirar las particulares formaciones rocosas que reciben denominaciones como El Mendigo, El Elefante, El Sillón de Rivadavia, El Bosque de Coníferas, El Lagarto, Los Monstruos y Los Jardines Colgantes.
- Vivir la experiencia del rafting, navegando en balsas a través de rápidos con diferentes grados de dificultad, que van desde clase II hasta clase IV de acuerdo con la escala internacional.
- Recorrer en kayak las aguas de tonalidad turquesa que atraviesan el río Atuel.
- Practicar canotaje y aprovechar la corriente y el caudal del río para disfrutar del recorrido.
- Animarse a realizar cool-river y canopy, utilizando como escenario las imponentes paredes que forman el cañón.
- Practicar windsurf en los embalses, sacando provecho de las condiciones favorables que ofrece el viento.
- Disfrutar de la motonáutica sobre las aguas tranquilas y transparentes de la zona.
- Practicar escalada y rappel sobre los grandes paredones rocosos, cuyos colores se modifican según la incidencia de la luz solar.
- Dedicar una jornada a la pesca en el río Atuel y en sus distintos embalses.
- Explorar los alrededores del cañón a caballo, disfrutando de recorridos en contacto directo con el paisaje.
- Emprender travesías en moto para adentrarse en los sectores de terreno irregular y accidentado.
- Recorrer los distintos senderos y caminos de la zona a bordo de una mountain bike, combinando actividad física y aventura.
- Realizar excursiones en vehículos 4x4 para atravesar y conocer los diferentes sectores del área.
- Animarse a participar del pentatlón, una propuesta que reúne diferentes actividades deportivas como windsurf, enduro, ciclismo y escalada.
- Recorrer los cuatro principales embalses de la zona: El Nihuil, Aisol, Tierras Blancas y Valle Grande, cada uno con sus propias características paisajísticas.
- Conocer las centrales hidroeléctricas mediante visitas guiadas, en las que se brinda información sobre el funcionamiento de las instalaciones y el proceso utilizado para la producción de energía.
- Contemplar la extensión del embalse desde el mirador de Valle Grande, situado sobre un imponente murallón de 115 metros de altura, desde donde se obtiene una vista privilegiada del entorno.
Cómo llegar a Cañón del Atuel
Para los viajeros que salen desde la Ciudad de Buenos Aires, llegar a San Rafael por carretera demanda aproximadamente 14 horas, tomando como principal vía la Ruta Nacional 188. Otra posibilidad consiste en viajar en avión hasta la ciudad de Mendoza y, una vez allí, continuar el recorrido hacia el sur provincial en micro o mediante un vehículo particular.
En cuanto a las opciones de acceso, San Rafael dispone de una terminal de micros con servicios que la conectan de manera habitual con diferentes destinos. Además, posee un aeropuerto de carácter regional, que recibe vuelos provenientes de distintas ciudades del país.
El acceso al Cañón del Atuel desde el área céntrica de la ciudad resulta sencillo: basta con tomar la Ruta Provincial 173 y avanzar durante unos 38 kilómetros. El trayecto cuenta con una señalización adecuada, por lo que llegar hasta el lugar no presenta mayores dificultades, incluso para quienes recorren la zona por primera vez.