La atleta María Bodaj convirtió la exposición a las bajas temperaturas en una práctica habitual, luego de que comenzara como un reto individual. Su perseverancia le permitió alcanzar el récord femenino de permanencia bajo el agua en una inmersión con hielo: el 19 de septiembre de 2025, logró mantenerse sumergida durante 1 hora y 38 segundos.
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La atleta María Bodaj desafió el hielo y la nieve y dejó su huella en el Récord Guinness
La deportista polaca obtuvo tres reconocimientos por sus pruebas de resistencia al frío. Su mentor destaca la importancia de la calma para estos desafíos.
Con esta hazaña, obtuvo su segundo reconocimiento de Guinness World Records por desafíos vinculados con la resistencia al frío.
El objetivo que se había propuesto la deportista era permanecer una hora bajo el agua, pero al finalizar comprobó que había extendido ese tiempo por 38 segundos. Para afrontar el desafío, recurrió a un dispositivo de respiración y siguió una rutina mental que, de acuerdo con su explicación, la ayudó a controlar la respuesta inicial de su organismo frente al frío.
“Estaba completamente enfocada en mi respiración, la meditación y en mantener la calma”, contó la atleta a Guinness World Records. También relató su alegría al enterarse de la marca oficial: “Cuando salí y conocí mi tiempo oficial, me puse muy contenta. Había conseguido exactamente lo que había planeado”.
El frío se convirtió en una práctica personal desde 2021
El acercamiento de Bodaj a las bajas temperaturas se inició en 2021, cuando empezó a sumergirse en agua helada para analizar las reacciones físicas y mentales que experimentaba. A medida que avanzó, incorporó esta actividad a sus hábitos cotidianos y ganó preparación para afrontar desafíos de mayor duración.
Según explicó la atleta, la clave de su evolución no estuvo en cambiar la temperatura del agua, una condición que no podía alterar, sino en aprender a manejar la respuesta de su propio organismo ante el frío.
“El frío me ayudó a encontrarme a mí misma. Me enseñó a bajar el ritmo, estar presente, escuchar mi cuerpo y, sobre todo, mantener la calma cuando las cosas se vuelven incómodas”, afirmó.
Bodaj sostuvo que atravesar estas experiencias cambió su manera de gestionar las sensaciones físicas desagradables. El desafío, que inicialmente asumió como una prueba individual, le permitió identificar hasta dónde podía llegar y mantener la atención incluso en circunstancias de máxima exigencia.
La inmersión no fue su primera hazaña reconocida. El 28 de junio de 2025, la deportista había conseguido la marca de mayor duración de contacto corporal completo con hielo en la categoría femenina, tras permanecer en contacto directo con el hielo durante 3 horas, 33 minutos y 33 segundos.
Más adelante, Bodaj se animó a experimentar con otra clase de desafío. Sumergirse por completo en agua a muy baja temperatura implicaba una exigencia adicional, ya que contaba con escaso margen para moverse bajo el agua y tenía pocas señales del entorno que la rodeaba. En esas condiciones, debía sostener la atención sin interrupciones a lo largo de toda la prueba.
La respiración fue su punto de apoyo durante la prueba
La atleta contó que, mientras permanecía sumergida, enfocó su atención en señales simples y familiares. “Cuando estás completamente sumergida en agua helada, hay muy poco que puedas controlar”, afirmó.
“Para mí, la clave fue dirigir la atención hacia algo repetitivo y predecible. En este caso, fue mi respiración y las burbujas de aire que salían de mi equipo”.
Bodaj también destacó que estar familiarizada con las reacciones que experimenta el cuerpo al entrar en contacto con el agua fría le permitió encarar la prueba con más confianza. Las alteraciones en el ritmo respiratorio, la impresión inicial provocada por la temperatura y las molestias posteriores eran respuestas que ya conocía y había aprendido a manejar.
En su entrenamiento contó con el acompañamiento de su mentor, Valerian Romanovski, a quien le atribuyó una frase que sintetiza su enfoque: “Solo la calma permite comprender plenamente el frío”. Romanovski asesora a la deportista en algunos de sus desafíos vinculados con la exposición a temperaturas extremas.
Como parte de su preparación previa, Bodaj practica técnicas de visualización y repite afirmaciones positivas. El objetivo es transformar el miedo en interés por la experiencia y evitar que las sensaciones desagradables la impulsen a interrumpir el intento de manera precipitada.
“El cuerpo puede tolerar mucho, pero hay que estar dispuesto a mantener la calma y permanecer en la incomodidad, en lugar de intentar escapar de inmediato”, sostuvo.
Una prueba sobre la nieve completó su serie de tres marcas
El 21 de febrero de 2026, Bodaj alcanzó una nueva distinción al establecer la marca femenina de permanencia en contacto directo con nieve en todo el cuerpo. De acuerdo con Guinness World Records, logró sostener esa exposición durante 1 hora, 33 minutos y 33 segundos.
Sus tres récords abarcan diferentes estados del agua: hielo, agua líquida y nieve. Actualmente, la atleta y su mentor, Romanovski, trabajan en la preparación de una prueba de relevos bajo una capa de hielo, en la que participarían seis personas. Por el momento, no dieron a conocer cuándo se realizará ni cuáles serán las condiciones del desafío.
La deportista explicó que superar marcas dejó de ser el propósito principal de sus desafíos. Ahora busca incentivar a otras personas a experimentar con las bajas temperaturas de forma progresiva y responsable, sin que eso implique someterse a pruebas de resistencia extremas.
Bodaj orienta su propuesta, sobre todo, a las mujeres interesadas en descubrir cómo reacciona su organismo frente a circunstancias que requieren un esfuerzo particular. “No necesariamente mediante récords o grandes desafíos, sino a través de experiencias pequeñas y conscientes”, expresó.
Desde su perspectiva, este tipo de actividades permite que cada individuo reconozca con mayor claridad hasta dónde puede llegar y cuáles son sus límites personales.