Antes de transformar el riesgo en una puesta en escena, Chayne Hultgren fue un hombre que de chico se desplazaba por la ciudad montado en el monociclo de su hermana. Recolectaba monedas, ensayaba números y fue entendiendo que la mirada del público podía convertirse en un modo de subsistencia.
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La historia del hombre que pasó de tragar espadas a hacer malabares con motosierras y es récord
El artista convirtió cada hazaña en una muestra de técnica y control corporal. Sus performances han sido marcas virales en todo el mundo.
Ese origen en las calles marcó el comienzo de una carrera internacional que lo llevó a fusionar disciplinas como los malabares, el uso de espadas, el manejo del fuego, las motosierras y la obtención de récords Guinness.
Uno de sus desafíos más emblemáticos tuvo lugar el 11 de julio de 2014, en una piscina de Milán. En el marco de una grabación del programa Lo Show dei Record, el artista australiano apodado “Space Cowboy” logró tragar cuatro espadas bajo el agua y completar la hazaña en una sola inhalación.
El desempeño fue reconocido por Guinness como el récord de mayor número de espadas ingeridas bajo el agua. Las cuatro hojas de metal se encontraban ensambladas entre sí, como si conformaran una única punta, lo que incrementó la complejidad del reto y dejó un margen de error prácticamente mínimo.
La actuación se llevó a cabo frente al público, con la presencia de un juez de la organización dentro de la pileta, provisto de equipo de buceo. Para Hultgren, no obstante, aquel logro no constituyó un episodio aislado, sino que formó parte de una trayectoria edificada en torno a desafíos extremos, entrenamiento técnico y dominio corporal en contextos de alto riesgo.
Un hombre marcado por pruebas extremas
Desde Byron Bay, Australia, Hultgren desarrolló una carrera que supera las dos décadas de presentaciones y reúne múltiples récords Guinness, obtenidos a partir de pruebas que mezclan habilidad física, resistencia y riesgos cuidadosamente controlados.
Entre sus logros se destacan haber atrapado siete flechas con la mano en dos minutos con los ojos vendados, encender 16 antorchas utilizando el cuerpo en un minuto a través de conducción eléctrica, y concretar el mayor lanzamiento y recepción de una motosierra durante malabares, alcanzando una distancia de 3,6 metros.
Dentro de ese itinerario, las pruebas vinculadas a las espadas tuvieron un rol protagónico. De acuerdo con Récord Guinness, esta disciplina le valió seis distinciones a lo largo de su trayectoria, en desafíos realizados bajo el agua, sobre monociclos, en rutinas de malabares e incluso en contextos de descargas eléctricas.
Su debut en el libro Guinness ocurrió en 2008, cuando consiguió el récord masculino por la mayor cantidad de espadas tragadas simultáneamente, alcanzando un total de 17. Posteriormente, logró mejorar esa marca hasta llegar a 24, hasta que en 2017 el alemán Franz Huber la superó con un registro de 28.
Una historia única: de artista callejero a nombre internacional
Hultgren inició su carrera artística a los 8 años de edad. En aquel entonces se desplazaba por la ciudad sobre el monociclo de su hermana, mientras recibía monedas de los transeúntes que se detenían a observarlo. No atravesó un entrenamiento académico en acrobacias: su formación se fue construyendo de manera autodidacta, a partir de la práctica constante, de sus propios intentos con motosierras y espadas, del intercambio con otros performers y de las referencias que iba incorporando desde distintos entornos escénicos.
Sus inicios artísticos estuvieron centrados en los malabares y el uso del monociclo, aunque con el tiempo fue sumando propuestas progresivamente más peligrosas. Realizaba presentaciones con los ojos cubiertos, utilizaba bicicletas de gran altura —de hasta cuatro metros— e incluía el lanzamiento de hachas y machetes como parte de sus números escénicos.
En una entrevista realizada en 2012 y citada por Récord Guinness, el artista explicó cuál fue el motor que lo impulsó a subir a los escenarios: “Supongo que soy un exhibicionista por naturaleza, así que siempre he querido actuar. Y me encanta actuar delante de la gente”.
Preparación, miedo y cambio de etapa
La cuestión del miedo suele surgir de manera recurrente en torno a sus actuaciones, aunque Hultgren acostumbra a llevar el enfoque hacia el ámbito de la preparación. Según declaraciones recopiladas por Récord Guinness, sostuvo: “La verdad es que dedico mucho tiempo a prepararlos. Y son riesgos calculados. Así que sé que hay un riesgo, pero eso forma parte del trabajo”.
Con el paso del tiempo, su labor se fue orientando hacia las artes visuales, sin abandonar del todo el carácter participativo propio de su trayectoria como performer.
En esa fase, se desempeñó como artista contemporáneo, desarrollando piezas que integran recursos bidimensionales y tridimensionales, paletas de colores vibrantes, motivos de fauna y efectos ópticos, además de elementos asociados al ilusionismo y la magia escénica.
Si bien en la actualidad es menos frecuente verlo realizando números como el lanzamiento de motosierras o las pruebas de espadas en el cuerpo bajo el agua, Hultgren aún mantiene su conexión con el mundo de los récords.
Su trayectoria, que va desde las actuaciones callejeras hasta el ámbito de las galerías de arte, conserva una coherencia central: empujar la destreza física hasta sus extremos y transformarla en experiencias escénicas de fuerte impacto visual y difícil olvido.