Los festejos por el triunfo de la Selección Argentina en la plaza Independencia finalizaron con enfrentamientos entre un grupo de jóvenes y agentes de la Policía. Luego de los episodios de violencia, el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, respaldó el procedimiento llevado adelante por los efectivos.
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Incidentes en Tucumán: "Los inadaptados se creen más importantes que Messi"
El jefe de la Policía tucumana aseguró que los disturbios fueron generados por un grupo reducido de personas. Hubo 11 demorados, tres de ellos menores de edad.
El oficial sostuvo que el despliegue se realizó de manera habitual hasta que se iniciaron los ataques y cuestionó la conducta de las personas involucradas en los disturbios.
“Los inadaptados estos quieren sentirse más importantes que Messi”, afirmó el funcionario en una entrevista con LA GACETA, al hablar sobre quienes, según su versión, dieron inicio a los incidentes al lanzar piedras y botellas contra los efectivos policiales.
Girvau señaló que la fuerza de seguridad había diagramado con anticipación un dispositivo especial, ya que desde hacía dos días contemplaban la posibilidad de que una gran cantidad de personas se concentrara en caso de un triunfo argentino. De acuerdo con lo que explicó, miles de vecinos, entre ellos familias, chicos y adultos mayores, se acercaron a la plaza Independencia para festejar.
"El festejo se estaba llevando con total normalidad hasta que aparecieron estos inadaptados sociales, estos sinvergüenzas, que son un grupo minúsculo y lo único que saben hacer es arrojar piedras y botellas", afirmó.
Dos policías heridos y 11 demorados tras los festejos
El titular de la fuerza policial confirmó que dos agentes sufrieron lesiones durante los enfrentamientos registrados en medio de los disturbios. Uno de ellos presentó golpes y cortes en distintas partes del cuerpo, mientras que una efectiva policial también necesitó asistencia médica. Ambos recibieron una primera atención en el Centro de Salud y luego fueron trasladados a un sanatorio privado para continuar con su evaluación.
Respecto de las intervenciones realizadas tras los incidentes, indicó que 11 personas fueron demoradas: ocho adultos y tres menores de edad. Estos últimos fueron llevados al Centro de Admisión y, posteriormente, restituidos a sus respectivos grupos familiares.
Además, indicó que la Policía mantiene en curso el análisis de los registros obtenidos por las cámaras de vigilancia con el objetivo de reconocer a otros individuos que podrían haber participado en los incidentes. "Hay un individuo al que se observa claramente arrojando una botella. Le podría haber pegado a un niño o haber matado a cualquier persona".
"La Policía no inició los incidentes"
Girvau negó las versiones que indican que los efectivos policiales intervinieron cuando el lugar se encontraba tranquilo y afirmó que el operativo se puso en marcha recién luego de que los agentes fueran atacados. “La Policía de ninguna manera va a generar un desorden si no hay motivo. Actuamos cuando comenzaron las agresiones y ya teníamos dos policías heridos”, sostuvo el funcionario.
Además, explicó que el despliegue de personal motorizado y de la Infantería dentro de la plaza tuvo como objetivo liberar la zona en la que se registraban los enfrentamientos y permitir que las familias que aún permanecían allí pudieran retirarse de manera segura y ordenada.
El operativo continuará para el próximo partido
Al ser consultado por el siguiente partido del seleccionado argentino, Girvau señaló que el dispositivo de seguridad previsto conservará una estructura similar, aunque los controles estarán especialmente enfocados en detectar y prevenir la presencia de personas que puedan generar nuevos episodios de violencia.
"Vamos a tener muchas cámaras de seguridad y vamos a actuar en consecuencia si vuelve a ocurrir algún problema. La familia tiene que poder ir tranquila a festejar", sostuvo.
El jefe de la fuerza de seguridad remarcó que los incidentes estuvieron vinculados a un sector minoritario de los presentes y solicitó evitar que se extienda esa conducta al conjunto de las personas que asistieron a los festejos. “No podemos permitir que 20 personas arruinen una fiesta popular. La Policía va a seguir actuando para restablecer el orden y proteger a quienes fueron a celebrar en paz”, concluyó.