Salarios dinámicos
La iniciativa oficial incorpora el esquema de “salarios dinámicos”, un sistema que vincula el ingreso del empleado con su rendimiento personal y con el desempeño general de la empresa. Desde la óptica del gobierno libertario, la lógica es clara: a mayor producción, mayor remuneración.
En la práctica, este modelo se traduce en retribuciones complementarias que se suman al sueldo mínimo establecido por ley. Pueden adoptar distintas modalidades —montos fijos o variables, temporales o permanentes— y están orientadas a reconocer el esfuerzo y la productividad de cada trabajador.
Estos conceptos podrán definirse tanto a través de convenios colectivos como mediante acuerdos particulares, lo que les da a las compañías mayor margen para ajustar los incentivos según metas de rendimiento o resultados, con mayor flexibilidad.
A su vez, la propuesta contempla que una parte del ingreso mensual pueda abonarse en bienes o mediante tickets de consumo. El artículo 31 precisa que estos beneficios tendrán carácter no monetario, no se acumularán y no podrán transformarse en efectivo. En la misma línea, el texto también abre la puerta a que los sueldos se paguen en monedas distintas al peso y/o a través de sistemas y plataformas digitales.