Con el truco de la salmuera y una mezcla de especias y manteca, el pollo al horno puede convertirse en un festín de sabor y jugosidad. Si querés sorprender a todos en casa con un pollo dorado por fuera y tierno por dentro, esta receta va a hacer que todos amen este plato.
Receta: el secreto de las abuelas para cocinar el pollo más crujiente y jugoso
El pollo al horno es un clásico que nunca pasa de moda, pero ¿cómo lograr que quede jugoso, sabroso y perfectamente cocido?, aquí una receta infalible.
El pollo es un alimento básico y versátil que se adapta a infinidad de platos, pero pocos métodos de cocción son tan apreciados como el pollo al horno. Su popularidad radica en su facilidad de preparación, su sabor versátil y su capacidad para ser transformado en una experiencia culinaria única, si se hace bien. Sin embargo, lograr un pollo al horno perfectamente cocido, jugoso y con una piel dorada y crujiente no es tarea fácil, y ahí es donde entra la receta infalible de la abuela.
La técnica secreta: salmuera para un pollo Jugoso
Pocas cosas resultan más decepcionantes que un pollo seco y sin sabor. Para evitarlo, la clave está en una antigua técnica que consiste en sumergir el pollo en una salmuera antes de cocinarlo. Este método, utilizado por chefs expertos y abuelas de todo el mundo, asegura que el pollo mantenga su humedad durante la cocción, resultando en una carne más tierna y jugosa.
La salmuera es una mezcla simple de agua y sal (60 gramos de sal por cada litro de agua), pero también se le puede añadir hierbas y especias al gusto, lo que ayuda a realzar el sabor del pollo. De acuerdo con la experta en gastronomía Alison Spiegel, este proceso permite que la carne absorba agua, lo que la mantiene hidratada durante la cocción.
Ingredientes para el pollo al horno perfecto
- 1 pollo entero o trozos de pollo
- Ralladura de limón
- Aceite de oliva
- Manteca a temperatura ambiente
- Sal y pimienta al gusto
- Pimentón
- Hierbas aromáticas (romero, tomillo, orégano)
Paso a paso para un pollo al horno jugoso
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Preparación del pollo
Lo primero que debes hacer es limpiar bien el pollo, retirando cualquier exceso de grasa o tendones. Secarlo con papel de cocina es fundamental para asegurar que la marinada se adhiera correctamente.
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La marinada de la abuela
En un recipiente, mezcla el jugo de un limón con la manteca a temperatura ambiente y las especias a elección. Si te gustan los sabores más intensos, puedes añadir pimentón, ajo en polvo y hierbas como tomillo o romero. Usa un batidor o cuchara para mezclar bien hasta que obtengas una pasta homogénea.
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Marinar el pollo
Una vez que la mezcla esté lista, cubre generosamente el pollo con la pasta, asegurándote de que quede bien impregnado. Después, deja reposar en el refrigerador durante al menos 30 minutos para que los sabores se integren perfectamente.
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Cocción al horno
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca el pollo marinado en una fuente apta para horno y cocina durante unos 40 minutos, o hasta que la piel esté dorada y crujiente. A la mitad de la cocción, voltea las pechugas para asegurar que se cocinen de manera uniforme.
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Toque final: hidratación y sabor
Para mantener la carne jugosa, durante los últimos 15 minutos de cocción, pincela el pollo con aceite de oliva mezclado con hierbas aromáticas. Esto no solo ayudará a que la piel quede dorada y crujiente, sino que también retendrá la humedad en el interior del pollo.
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Servir
Una vez que el pollo esté completamente cocido, retíralo del horno y deja reposar unos minutos antes de cortarlo en rodajas. Sirve acompañado de tus guarniciones favoritas y disfruta de un pollo al horno digno de cualquier celebración.