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25 de noviembre de 2025 - 13:20 Salud.

Ya está disponible la vacuna argentina contra el cáncer de piel más agresivo: ¿Cómo actúa?

Un desarrollo argentino impulsa una nueva etapa en terapias celulares contra el melanoma, disponible sólo con indicación oncológica y en centros autorizados.

La comunidad científica argentina dio un paso clave contra el cáncer de piel con la presentación de Vaccimel, la primera vacuna terapéutica creada en el país para abordar el melanoma. Este desarrollo es el resultado de más de treinta años de trabajo encabezado por el doctor José Mordoh.

Se trata del principal referente del Conicet y responsable del Laboratorio de Cancerología de la Fundación Instituto Leloir. Vaccimel se posiciona como un hito en la inmunoterapia oncológica a nivel regional y ofrece nuevas posibilidades para enfrentar uno de los tumores dérmicos de peor pronóstico.

El melanoma se forma en las células (melanocitos) que producen melanina, el pigmento que le da color al órgano más grande del cuerpo humano.

Por ahora, la primera institución que comenzará a administrarla será el Hospital de Oncología María Curie, en la Ciudad de Buenos Aires. Así lo indicaron a Infobae desde el Laboratorio Pablo Cassará, responsable de elaborar esta terapia celular pionera, autorizada para tratar el melanoma cutáneo en los estadios IIB, IIC y IIIA, es decir, en etapas iniciales donde existe un riesgo medio o elevado de que la enfermedad reaparezca.

La compañía también mantiene diálogo con diversos centros médicos del interior para avanzar en la formación de sus equipos y extender el acceso a este tratamiento.

Ana Clara Acosta, responsable del Servicio de Dermatología Oncológica del Hospital Ramos Mejía y una de las coordinadoras de la campaña nacional de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) destinada a prevenir el cáncer de piel, explicó el valor que tiene esta forma de tratamiento celular, avalada por la ANMAT en 2021.

María Marcela Barrio (izq.), Mariana Aris, Ana Mordoh, José Mordoh, Alicia Inés Bravo e Ibel Carri, el equipo que desarrolló la innovadora vacuna.

“La vacuna Vaccimel tiene en este momento la indicación como tratamiento adyuvante y en pacientes de alto riesgo. Son dos conceptos muy importantes. El de tratamiento adyuvante se refiere al paciente que tiene diagnóstico de melanoma, que recibe su tratamiento de primera elección, que siempre es el quirúrgico, y por ciertas características que vemos en la clínica y que después el patólogo confirma y amplía con los datos de la biopsia, lo definimos como paciente de alto riesgo”, explicó la especialista.

Se trata de una vacuna destinada exclusivamente a uso clínico y no está disponible en farmacias. Su aplicación requiere la indicación de un médico especializado en cáncer de piel, quien evalúa previamente el grado de avance del tumor. El procedimiento se lleva a cabo únicamente en instituciones habilitadas para este tipo de terapias celulares, entre ellas el Hospital María Curie.

Vaccimel es la primera terapia inmunológica basada en células contra el melanoma cutáneo.

Más de tres décadas de investigación

El proyecto Vaccimel tomó forma hacia fines de los años 80, cuando José Mordoh, investigador destacado del Conicet y responsable del Centro de Investigaciones Oncológicas de la Fundación Cáncer, decidió orientar su labor científica al melanoma de la piel, un tipo de tumor particularmente agresivo y con opciones terapéuticas limitadas en etapas avanzadas.

El desarrollo de esta propuesta contó con el aporte de diversas instituciones, entre ellas la Fundación Instituto Leloir, el Instituto Alexander Fleming y el Hospital de Oncología María Curie, además del acompañamiento de la Fundación Sales.

La línea de trabajo se apoyó en los aportes de los premios Nobel César Milstein y Ralph Steinman, referentes de la inmunoterapia, y siguió los principios de la medicina traslacional, cuyo objetivo es transformar los descubrimientos obtenidos en el laboratorio en herramientas aplicables al tratamiento de pacientes.

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina cuando los melanocitos (las células que dan a la piel su color bronceado o marrón). comienzan a crecer fuera de control.

Durante más de tres décadas, el grupo liderado por Mordoh evolucionó desde pruebas en animales hasta estudios clínicos en personas, afinando las cantidades aplicadas y los parámetros para elegir a los participantes. En 2021, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) otorgó la autorización para su uso, lo que hizo posible que la tecnología pasara al Laboratorio Cassará, la institución responsable de fabricarla y distribuirla.

Cómo actúa la vacuna contra el melanoma

A diferencia de las vacunas clásicas destinadas a evitar enfermedades, Vaccimel fue creada para emplearse en individuos que ya recibieron un diagnóstico de melanoma en etapas iniciales.

“Desarrollamos una vacuna que aporta antígenos al paciente para que su sistema inmune pueda detectar que tiene células tumorales. Es una inmunización terapéutica. No es preventiva”, señaló Mordoh en diálogo con Infobae el año pasado.

Su propósito es activar la respuesta inmunitaria del paciente para que pueda localizar y eliminar células tumorales que puedan haber quedado luego de la intervención quirúrgica.

La mayoría de las personas tiene lunares y en la mayoría de los casos no presentan peligro. Sin embargo, cualquier cambio en su forma, color, tamaño o textura debe ser evaluado.

La forma en que actúa esta terapia se basa en la incorporación de varios tipos de antígenos vinculados al tumor, lo que favorece una reacción inmunológica más amplia y reduce la posibilidad de que el cáncer genere mecanismos de escape. Este enfoque, que utiliza múltiples blancos, apunta a que los linfocitos T del paciente circulen por el cuerpo y eliminen posibles micrometástasis antes de que progresen.

Vaccimel está recomendada para personas que cursan melanoma de la piel en los estadios IIB, IIC y IIIA, es decir, etapas tempranas pero con un nivel de riesgo moderado o elevado.

El plan terapéutico contempla 13 aplicaciones distribuidas en un período de dos años: al inicio se realizan con mayor frecuencia para poner en marcha la respuesta inmunitaria, y luego se distancian para sostener su efecto. La administración es ambulatoria y, según explicó Mordoh, “no es muy exigente para la vida del paciente”, ya que las dosis se aplican rápidamente y no exigen hospitalización.

Cómo prevenir el melanoma.

En relación al modo en que actúa este tipo de inmunización, la especialista Acosta explicó: “Estamos acostumbrados a que las vacunas sean preventivas, por ejemplo, para un virus. En este caso, la vacuna contra melanoma no es preventiva, sino que lo que hace es entrenar a los linfocitos citotóxicos, se llaman linfocitos T CD8, que son los que están preparados para destruir alguna cosa extraña que esté en el cuerpo. Lo que hace el linfocito es destruir todo eso que detecta como extraño y, además, entrenar al linfocito para que esté alerta”.

Las investigaciones clínicas dirigidas por el grupo de Mordoh evidenciaron que Vaccimel ofrece un impacto notable a la hora de reducir la aparición de nuevos episodios en personas intervenidas quirúrgicamente por melanomas en fases iniciales. “Tenemos un porcentaje de curaciones cercano al 70%. El 30% restante tiene que ver con el momento de la indicación de la vacuna porque hay un momento muy especial para indicar esta vacuna”, aclaró el investigador.

Por otra parte, la vacuna presentó una cantidad menor de reacciones indeseadas en comparación con el interferón, que hasta entonces era el tratamiento habitual. En ninguno de los más de 70 pacientes que la recibieron —con más de mil aplicaciones en total— se registraron interrupciones del tratamiento por cuestiones de toxicidad.

La vacuna argentina contra el cáncer de piel más agresivo ya está disponible.

La elaboración y la distribución de Vaccimel en Argentina y en los países cercanos están a cargo del Laboratorio Cassará, luego de que la ANMAT otorgara su autorización en 2021.

El desarrollo de terapias celulares en Argentina

Jorge Cassará, quien dirige el laboratorio Pablo Cassará, comentó a Infobae que la nueva vacuna contra el melanoma debe enmarcarse dentro del avance de las terapias basadas en células, un ámbito en el que el país ya ha desarrollado un recorrido sólido. “Hace 20 años que estamos en ese segmento, exportamos hoy a más de 100 centros especializados y universidades en Estados Unidos productos biotecnológicos para estas terapias, que hasta ahora no estaban presentes en América Latina”, indicó Cassará.

El experto describió las distintas etapas del desarrollo dentro de los Laboratorios Cassará. En un inicio trabajaron con el cultivo de tejidos, entre ellos la piel, que requiere obtener una pequeña muestra del paciente para luego multiplicarla en condiciones controladas. Más adelante progresaron hacia la ampliación de poblaciones celulares, como sucede con Vaccimel. El paso siguiente consistirá en combinar esa expansión con la modificación genética de las células, lo que habilita el camino hacia las terapias conocidas como CAR-T.

El avance científico nacional contra el melanoma cutáneo abre una nueva etapa en terapias celulares.

Al explicar cómo operan estas tecnologías, Cassará señaló que las células T del sistema inmunitario —las responsables de enfrentar al tumor— se separan del paciente, se multiplican en un entorno controlado y luego se someten a una modificación genética que les permite incorporar en su superficie una proteína destinada a reconocer y destruir las células tumorales. Tras ese proceso, las células ya modificadas y aumentadas en número se reinfunden en el organismo, preparadas específicamente para dirigirse contra el tumor.

El titular del laboratorio argentino comentó además que actualmente en Estados Unidos ya hay varias terapias celulares autorizadas para tratar distintos tipos de leucemias y, más recientemente, se habilitó una para tumores sólidos, con características cercanas a las de la vacuna Vaccimel.

Se aplica bajo prescripción médica oncológica en centros especializados.

Cómo prevenir el melanoma

El melanoma es capaz de aparecer en prácticamente cualquier zona del organismo, incluso en sectores que no reciben luz solar, como la planta del pie, la palma de la mano, la región subungueal o el cuero cabelludo.

Estas manifestaciones pueden presentar una amplia gama de tonalidades —entre ellas rosado, blanquecino o incluso sin color visible—, lo que vuelve más compleja su detección a simple vista.

La llamada regla ABCDE funciona como un criterio fundamental para identificar nevus sospechosos: falta de simetría, contornos desparejos, variaciones en el tono, un tamaño que supera los 6 milímetros y cualquier cambio progresivo en su apariencia, ya sea en forma, color o en la aparición de molestias como picazón o sangrado.

La vacuna argentina contra el cáncer de piel más agresivo ya está disponible.

La radiación ultravioleta constituye el riesgo modificable más importante en el desarrollo de melanoma. A esto se suman otros elementos predisponentes, como tener muchos lunares, contar con antecedentes familiares, poseer una piel muy clara, la edad avanzada o un sistema inmunitario debilitado.

Detectar la enfermedad en sus primeras etapas mejora de manera notable las perspectivas, ya que la cirugía realizada antes de que existan metástasis suele dar resultados exitosos.

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