- Si te mudas a una casa nueva no la llenes inmediatamente de muebles y cosas. Ve tomando contacto poco a poco. Si te mudas a una casa usada, haz una limpieza a fondo, tanto en un sentido físico como en el plano etérico, con sándalos, aceites o aromas que te hagan sentir bien.
- La entrada debe ser acogedora, con uno o varios objetos que resalten y te hagan sentir bienvenido.