La pizza en cono llama la atención tanto de chicos como de adultos por su propuesta original, que fusiona la esencia de la pizza tradicional con la practicidad de un snack. Esta receta renovada reinventa una de las comidas más populares del mundo, ofreciendo una alternativa cómoda y actual para quienes prefieren consumir alimentos de manera rápida.
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Pizza en cono: una receta fácil y rápida para comer sin complicaciones
Una alternativa práctica a la pizza tradicional, ideal para preparar en poco tiempo y disfrutar en cualquier lugar, sin necesidad de cubiertos ni platos.
Gracias a su particular forma cónica, permite disfrutar de los ingredientes clásicos de una pizza —como la masa crocante, el queso derretido y los distintos rellenos— de una manera mucho más práctica, sin necesidad de utilizar platos, cubiertos ni otros elementos para servirla.
Su practicidad y capacidad de adaptación hicieron que la pizza en cono ganara terreno en ferias gastronómicas, celebraciones y encuentros familiares, consolidándose como una opción llamativa para personas de todas las edades. Además, su formato facilita la preparación de distintas versiones con variados ingredientes, permitiendo probar nuevas combinaciones y ofrecer alternativas para todos los gustos.
Como puede elaborarse fácilmente en el hogar, esta propuesta también se convierte en una actividad ideal para compartir con los más pequeños, incentivando su participación en la cocina y estimulando la imaginación durante la preparación.
Esta reinterpretación de la pizza se alinea con una tendencia cada vez más extendida: alimentos cómodos de transportar y consumir fuera de casa, sin renunciar al sabor ni a una buena experiencia gastronómica.
Qué es la pizza en cono
En Argentina, la pizza en cono suele estar presente en ferias gastronómicas y distintos eventos debido a su presentación práctica, que permite consumirla mientras se camina y sin necesidad de manipularla demasiado, evitando ensuciarse.
Receta de pizza en cono
Esta versión consiste en dar forma de cono a la masa, cocinarla parcialmente en el horno y luego rellenarla con salsa de tomate, queso y los ingredientes elegidos. Después se lleva nuevamente al horno para completar la cocción, logrando que el queso se derrita por completo y que la masa adquiera una textura dorada y crocante en el exterior.
Tiempo de preparación
Total: 35 minutos
Preparación: 20 minutos
Cocción: 15 minutos
Ingredientes
- 250 g de harina 000
- 10 g de levadura seca
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 ml de agua tibia
- 150 g de queso mozzarella rallado
- 100 g de jamón cocido (opcional)
- 100 ml de salsa de tomate para pizza
- Orégano seco al gusto
- 1 huevo (para pincelar)
- Aceite extra para aceitar los moldes
Cómo hacer pizza en cono, paso a paso
- Incorporar la levadura al agua tibia y dejarla reposar durante unos cinco minutos, hasta que se formen burbujas en la superficie y la mezcla adquiera una textura espumosa.
- Colocar la harina junto con la sal en un recipiente amplio. Formar un espacio en el centro y añadir allí el aceite junto con la preparación de levadura.
- Integrar todos los ingredientes y trabajar la masa hasta obtener una consistencia uniforme, suave y flexible. Cubrir el bollo y dejarlo descansar en un lugar cálido durante aproximadamente 20 minutos para que aumente su volumen.
- Una vez finalizado el leudado, dividir la masa en varias partes y estirar cada una formando tiras de alrededor de un centímetro de espesor.
- Engrasar previamente los moldes cónicos, ya sean metálicos o confeccionados con papel aluminio, y envolver cada tira de masa alrededor de ellos, procurando que los bordes se monten levemente entre sí.
- Para conseguir una superficie más dorada y uniforme tras la cocción, pintar cada cono con huevo previamente batido.
- Cocinar los conos en un horno precalentado a 200°C durante unos ocho minutos, hasta que comiencen a tomar un leve color dorado.
- Una vez listos, retirarlos cuidadosamente de los moldes y completar el interior con salsa de tomate, jamón y mozzarella.
- Añadir un poco de orégano por encima y volver a hornear hasta que el queso quede completamente derretido y la masa alcance una textura crocante y un tono dorado.
Sugerencia: evitar colocar una cantidad excesiva de relleno para que el queso se derrita de manera uniforme y la masa conserve su firmeza sin absorber humedad.