La forma en la que las personas se acercan, se tocan, se miran o incluso respetan los espacios físicos dentro de una relación puede decir mucho sobre el vínculo afectivo. A este fenómeno se lo conoce como “proxémica sexual”, un concepto que analiza cómo las distancias corporales y la comunicación no verbal impactan en la intimidad de pareja.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Proxémica sexual: qué es y por qué afecta a las parejas
El estrés, la rutina y el exceso de pantallas son factores que se deben tener en cuenta ya que son los que más impactan en la vida sexual de la pareja.
Según especialistas, la cercanía física no se limita únicamente al acto sexual, sino también a pequeños gestos cotidianos como abrazos, caricias, besos o compartir espacios de manera cómoda y afectiva.
Los expertos sostienen que la distancia emocional y corporal puede verse afectada por distintos factores, como el estrés, la rutina, el cansancio, el uso excesivo de pantallas y las preocupaciones diarias. En muchos casos, esto repercute directamente en el deseo y la conexión íntima dentro de las parejas.
Además, remarcan que la convivencia puede tener efectos positivos y negativos. Por un lado, fortalece la cercanía y los vínculos afectivos; por otro, las responsabilidades cotidianas pueden hacer que las demostraciones de afecto y los momentos íntimos disminuyan con el tiempo.
Una problemática importante y cada vez más común
Especialistas también señalaron que recuperar la intimidad no siempre implica grandes cambios, sino pequeñas acciones conscientes: dejar el celular de lado, generar espacios de conversación, compartir actividades distintas o volver a incorporar muestras de cariño en la rutina diaria.
En los últimos años, distintos estudios reflejaron una disminución en la frecuencia sexual y en la satisfacción íntima, especialmente entre los más jóvenes. Factores como la ansiedad, la hiperconectividad y las exigencias de la vida moderna aparecen entre las principales causas.
En redes sociales y foros, muchas personas también expresan preocupaciones relacionadas con la falta de intimidad, las diferencias de deseo en la pareja o el impacto del estrés en la vida sexual, mostrando que se trata de una problemática cada vez más común.
Proxémica sexual: Qué hacer
- La falta de distancia íntima y de contacto provoca malestar que muchas veces no se expresa o se justifica. Sin embargo, no todo se puede reprimir o negar, sentimientos de angustia, de culpa, de desesperanza discurren por lo bajo y no se comunican.
- Dejar de lado los pensamientos anticipatorios (“si le digo va a reaccionar mal”, “va a creer que me quiero separar”, “no va a entender lo que le digo”).
- Plantear el problema describiendo la situación, como si contáramos una película, de esta manera, relatando con datos objetivos, ayudará a comprender mejor qué pasó.
- Concientizar cuáles son las conductas que impiden el acercamiento y modificarlas.
- Integrar las actividades personales con las vinculares. La presencia física, cercana del otro no indica comunicación, compromiso, intimidad. Pueden estar en un mismo espacio, cada uno con sus cosas, pero igual estar juntos. La presencia del otro se siente, aun a la distancia. La proxémica de la intimidad se mide por la calidad del encuentro y no por la frecuencia o el grado de contacto físico.
- Para algunas parejas proponer un día para salir, dedicarse tiempo, tener sexo, es una conducta poco romántica, una responsabilidad más para agendar. Sin embargo, puede ser un buen recurso para que, en medio de vorágine cotidiana, se destine unas horas para encontrase.
- Recuperar el contacto físico es fundamental: tomarse de la mano, mirarse a los ojos, acariciarse, besarse, todas esas manifestaciones afectivas ayudan a estimular el deseo de estar juntos.
- Los años de estar juntos no son garantía de que el cuerpo responderá con confianza al contacto íntimo sexual. Puede existir un delay entre los estímulos táctiles y el deseo y la excitación sexual. Si los estímulos táctiles son eficaces (tocan zonas erógenas que se activan) la libido aparecerá con más fuerza.
- Prolongar en el tiempo el contacto íntimo permite además focalizar la atención en la relación sexual, dejando de lado los pensamientos intrusivos.
- Hablar de lo sucedido en la relación, no solo del placer genital, sino de todo lo que sintieron desde el inicio de la actividad erótica completa el panorama de la proxémica íntima.
Con datos de Infobae