Cada año, con la llegada de la Semana Santa, surge la pregunta sobre la manera adecuada de expresar los saludos durante esta festividad tan relevante para la tradición católica. Muchas personas dudan si dirigirse a otros en singular o plural al momento de felicitar.
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Semana Santa: la RAE respondió si se dice "Feliz Pascua" o "Felices Pascuas"
La Real Academia Española aclaró la confusión que muchos tienen sobre cómo desear felices fiestas en esta celebración religiosa.
Expresiones como “Felices Pascuas” y “Feliz Pascua” se usan indistintamente en la vida cotidiana, aunque la Real Academia Española (RAE) ha señalado cuál es la forma correcta de saludar en esta temporada religiosa.
Hace algunos años, un internauta en X decidió compartir su inquietud: “Estimados: ¿Por qué decimos ‘Felices Pascuas´ (en plural), cuando, por ejemplo, en dicha celebración saludamos con un singular ‘Feliz Navidad, o bien citando otro saludo, decimos ‘Feliz Año Nuevo’? ¿Qué lleva a ‘pluralizar’ la Pascua? Gracias por la ayuda al respecto”.
La Real Academia Española (RAE) respondió a la consulta y explicó su postura: “El plural ‘Pascuas’ suele usarse para las festividades del periodo navideño. Para referirse a la Pascua de Resurrección, lo habitual es el empleo del singular: ‘feliz Pascua’. Los plurales inherentes son frecuentes en la lengua”.
Significado de cada jornada de la Semana Santa
- Lunes Santo: también llamado “Lunes de la Autoridad”, se recuerda el momento en que Jesús, en plena etapa de decisiones cruciales, muestra de qué manera ejerce su autoridad sobre la humanidad y toda la creación. Asimismo, se evoca la muerte estéril de la higuera, que representa el juicio que recaerá sobre quienes no den frutos de verdadero arrepentimiento.
- Martes Santo: Dentro de la tradición católica, se lo conoce como “Martes de la Controversia”, ya que marca un período de preparación para el Triduo Pascual, los tres días más relevantes del calendario litúrgico, dedicados a conmemorar la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús, que se desarrollan desde la tarde del Jueves Santo hasta la noche del Sábado Santo. Este día en particular recuerda los momentos en los que Cristo debió enfrentarse a sus acusadores y a quienes tenían autoridad para juzgarlo y sentenciarlo.
- Miércoles Santo: se considera una de las jornadas más significativas de la Semana Santa, ya que rememora la traición que Judas cometió contra Jesús. Este discípulo, uno de los doce que lo seguían, entregó al Hijo de Dios ante el Sanedrín, la autoridad religiosa judía, a cambio de 30 piezas de plata. A partir de ese acto, se pone en marcha el plan para la crucifixión de Jesús. Por esta razón, esta fecha también es conocida como el “primer día de luto de la Iglesia” o el “Día de la Traición”.
- Jueves Santo: esta jornada recuerda la Última Cena que Jesús compartió con sus apóstoles como un acto de despedida antes de su pasión. Durante esta comida, instituyó la Eucaristía, bendiciendo el pan y el vino y explicando que a través de estos elementos se recibirían su cuerpo y su sangre. Tras finalizar el encuentro, se retiró al Huerto de los Olivos a orar y prepararse para los acontecimientos que se avecinaban, momento en el cual fue sorprendido y detenido por quienes habían venido a capturarlo.
- Viernes Santo: Esta fecha se centra en la Pasión de Jesús, el sufrimiento que culminó con su crucifixión. Tradicionalmente se recuerda a través del Vía Crucis, que en latín significa “el camino de la cruz”, evocando cada etapa de su camino hacia la muerte.
- Sábado Santo: es la jornada intermedia entre la crucifixión y la resurrección de Cristo. Se dedica especialmente a honrar a la Virgen María, quien sufrió profundamente la pérdida de su hijo. Al mismo tiempo, es un día marcado por la esperanza, recordando la promesa de Jesús: “Al tercer día resucitaré de entre los muertos”.
- Domingo de Pascua: se conmemora la resurrección de Jesús, considerado el acontecimiento más trascendental para la fe cristiana. Este día simboliza la victoria sobre la muerte, evidenciada por la tumba vacía y las múltiples apariciones de Cristo frente a sus discípulos, que confirmaron que había vuelto a la vida.