En un contexto marcado por los efectos del “Súper Niño ”, que afecta a diversas zonas de la Argentina, las primeras lluvias suelen activar una rutina conocida dentro de las viviendas: retirar las prendas que quedaron colgadas al aire libre y cerrar las ventanas para evitar que la humedad provoque daños en los pisos y en los marcos de estas últimas.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Súper Niño: por qué recomiendan ventilar la casa durante la lluvia
La llamada “regla de los diez minutos” propone abrir las ventanas brevemente para renovar el aire, reducir la humedad y cuidar la casa durante el "Súper Niño".
No obstante, conservar la casa cerrada por completo durante una tormenta puede terminar perjudicando tanto el estado de la propiedad como las condiciones del aire en los ambientes. Ante esta situación, especialistas aconsejan aplicar la llamada “regla de los diez minutos”, un método sencillo de ventilación cruzada que permite renovar el aire del interior y aprovechar el efecto de limpieza que producen las precipitaciones.
Cerrar herméticamente la casa cada vez que se desata una tormenta es una práctica habitual que favorece la retención de vapor de agua en los ambientes, sobre todo en espacios que se utilizan con frecuencia, como la cocina y el baño.
Si el aire permanece durante muchas horas sin circular ni renovarse, la humedad acumulada genera condiciones propicias para que proliferen el moho y los hongos en distintos sectores de la vivienda, entre ellos los techos, los rincones y el interior de los placares.
Con el paso del tiempo, la falta de ventilación sostenida puede ocasionar daños en distintos componentes de la casa: la pintura comienza a deteriorarse, los revestimientos presentan fisuras y los muebles de madera sufren un desgaste cada vez mayor.
La lluvia como purificador natural de la atmósfera doméstica
Aunque muchas veces se asocia la lluvia exclusivamente con posibles filtraciones y daños materiales, las precipitaciones también desempeñan una función importante en la limpieza natural de la atmósfera.
A medida que las gotas atraviesan el aire, contribuyen a eliminar el polvo, el polen y buena parte de los agentes contaminantes que quedan en suspensión en el exterior. Por eso, abrir las ventanas durante un período breve y controlado mientras llueve permite renovar el aire de los ambientes y reducir esa sensación de encierro y pesadez que suele acumularse en los espacios cerrados.
Cuando el aire del exterior contiene menos humedad que la acumulada dentro de la vivienda, ventilar durante unos minutos favorece la regulación de las condiciones ambientales y ayuda a eliminar el exceso de condensación.
Además de contribuir a renovar el aire, esta práctica permite disfrutar de otro efecto agradable de la lluvia: el perfume a tierra húmeda, conocido como petricor, que aporta una sensación de frescura y bienestar a los ambientes de la casa.
Cómo aplicar la regla de los diez minutos sin dañar la casa
Para evitar que el agua ingrese a la vivienda y dañe elementos como las alfombras, los marcos de las ventanas o los muebles, los expertos advierten que no es necesario mantener las ventanas abiertas de par en par mientras se desarrolla una lluvia intensa.
En cambio, recomiendan recurrir a la denominada ventilación cruzada rápida, que consiste en abrir por completo dos ventanas o accesos situados en lados opuestos de la casa durante un lapso de entre cinco y diez minutos. De esta manera, se genera una corriente que permite renovar el aire interior en poco tiempo.
Para realizar esta práctica sin exponerse a riesgos, lo ideal es ventilar durante las lloviznas suaves o en los períodos de calma que se producen entre episodios de mal tiempo más severos.
En cambio, los especialistas recomiendan mantener todas las ventanas cerradas si hay actividad eléctrica intensa, vientos con ráfagas muy fuertes o precipitaciones abundantes que puedan representar un peligro.
Incorporar esta costumbre permite renovar el aire de los ambientes y conservarlos más frescos, al tiempo que ayuda a controlar la acumulación de humedad dentro del hogar, aun durante los días más lluviosos y nublados.