Cuando Gisela Forystek tenía 19 años, consiguió reunir ahorros gracias a su emprendimiento y tomó la decisión de irse a vivir sola. En un principio pensaba alquilar una casa, pero su padre le planteó una alternativa que modificó por completo su idea: levantar su propia casa desde los cimientos.
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Tiene 24 años, levanta su propia casa y se volvió viral: "Nunca pude pagar un albañil"
Gisela Forystek aprendió albañilería, plomería y electricidad con ayuda de su padre y tutoriales online. Su historia en redes suma millones de vistas.
Sin contar con conocimientos previos en construcción, asumió el desafío y se hizo cargo del proyecto, aprendiendo cada etapa a medida que avanzaba.
Cinco años más tarde, el proyecto está prácticamente terminado y solo resta completar un ambiente. Todo el proceso lo documenta en Instagram bajo el usuario @construyendocongigi. Desde el inicio, sus publicaciones lograron gran alcance y rápidamente se volvieron virales, lo que convirtió a las redes sociales en una herramienta clave para financiar la obra, además de inspirar a otros jóvenes interesados en construir o remodelar por sus propios medios.
Construir con las propias manos
El acompañamiento de su padre, arquitecto y maestro mayor de obras, resultó clave para dar el puntapié inicial del proyecto. “Mi papá pensaba que era mejor construir que alquilar. En ese momento me dijo: ‘Yo te enseño, lo hacemos juntos y después vos seguís’. A la semana siguiente compré todos los materiales para levantar las paredes”, relató Gisela Forystek en una entrevista con colegas de TN.
Al comenzar, el lote contaba apenas con la platea y algunas columnas. Con el correr de los meses, fueron avanzando con la construcción de cada ambiente de manera completamente artesanal y con esfuerzo propio.
La construcción se desarrolló siempre con un presupuesto muy limitado: “El 90% de mis ingresos lo destino a la casa; con el resto me arreglo como puedo”, explicó Gisela Forystek.
Debido a que no contaban con recursos para contratar mano de obra, sostuvieron una dinámica constante durante dos años. “Nunca tuve la plata para pagarle a alguien, todos los días nos levantábamos a la madrugada y trabajábamos hasta el mediodía”, recordó.
Afrontar los riesgos de trabajar sin ayuda
El mayor reto se presentó con la construcción del baño, ya que fue la primera ocasión en la que Gisela Forystek trabajó de manera totalmente independiente. Se ocupó de cada etapa de la instalación, desde la colocación de los porcelanatos hasta las tareas de plomería. En ese proceso aplicó todo lo aprendido de su padre y, en aquellos aspectos que desconocía, recurrió a tutoriales en YouTube para capacitarse.
Según contó, la paciencia fue un factor determinante: “Tardé un mes en colocar la cerámica. Hay gente que te lo hace en dos días, pero yo lo hice a mi tiempo para no romper nada y que quedara bien”, señaló.
Más allá de su fuerte determinación personal, reconoció que atravesó situaciones de riesgo durante la obra: “Uno de los cerámicos se me cayó en la pierna y casi me la rompe, me dejó un moretón grande. Sin ayuda te podés accidentar”, advirtió Gisela Forystek.
Justamente en la etapa de construcción del baño fue cuando decidió comenzar a registrar todo el proceso y publicarlo en redes sociales.
De cero a millones de visualizaciones
La decisión de registrar su proceso surgió tras descubrir a un creador de contenido dedicado a la construcción: “Vi que tenía tres videos y ya tenía canje, entonces pensé ‘con lo que me está costando pagar las cosas voy a estar dos años para terminar el baño, ¿y si me animo con las redes?’”, recordó Gisela Forystek.
Sin dudarlo, abrió una cuenta en Instagram y comenzó a publicar su avance. Al principio, sus videos eran más reservados y tímidos, pero la meta que se había propuesto la impulsó a mejorar constantemente: “Quería ver si conseguía algún canje para que me enviaran cosas. Mi objetivo era poder terminar la obra antes de lo esperado”, explicó.
En apenas unos meses, su contenido comenzó a tener un fuerte crecimiento: alcanzó millones de visualizaciones, superó la barrera de los 100 mil seguidores y logró obtener acuerdos de colaboración que le permitieron avanzar con la finalización del baño.
No obstante, la exposición en redes no estuvo exenta de dificultades. “Apenas subí mi primer video y mencioné a mi papá, mucha gente empezó a criticarme, pero no voy a dejar de nombrarlo, estoy muy agradecida con el papá que tengo”, expresó.
Con el paso del tiempo, Gisela Forystek logró construir una comunidad que la acompaña en cada publicación y le envía mensajes privados en los que le cuentan que su dedicación les sirve de motivación. “Hay mujeres que me mandan mensajes diciéndome que se animaron a remodelar sus casas por lo que hago”, relató.
Dar el último paso
A Gisela Forystek únicamente le queda completar un último ambiente para finalizar la vivienda: el living con cocina integrada, que proyecta terminar en los próximos meses con la idea de mudarse de manera definitiva durante este año.
Con el tiempo, su experiencia dejó de ser simplemente la construcción de una casa y pasó a convertirse en un referente de autonomía personal para miles de jóvenes que aspiran a tener su propio hogar. Mediante sus publicaciones, no solo comparte el progreso de la obra, sino también todo el aprendizaje que fue incorporando a lo largo del proceso.
Para aquellas personas que desean encarar una remodelación o una construcción pero creen no contar con la preparación necesaria, su recomendación es avanzar gradualmente: “No hace falta saber de todo. Yo empecé sin saber nada. Lo importante es arrancar de a poco, investigar mucho y perder el miedo”, señaló Gisela Forystek.