En el marco del Día Mundial del Judo, que se celebra cada 28 de octubre, Guido Cuevas, presidente de la Federación de Judo y Jiu Jitsu de Jujuy, competidor de judo máster y técnico internacional de lucha libre y grecorromana, visitó Canal 4 para compartir su experiencia dentro de las artes marciales y analizar el presente de este deporte en la provincia.
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Sus hijas lo desafiaron a volver al tatami y hoy sigue compitiendo en judo máster
Guido Cuevas es presidente de la Federación de Judo y Jiu Jitsu de Jujuy y repasó su trayectoria deportiva, contó cómo regresó a la competencia y destacó el crecimiento de la disciplina en la provincia.
De sus primeros entrenamientos a una vida dedicada al judo
Cuevas comenzó a practicar judo a los 14 años, motivado por su hermano mayor, quien ya entrenaba esta disciplina. Hasta ese momento realizaba levantamiento olímpico, pero una experiencia en el tatami cambió su recorrido deportivo.
"Mi hermano mayor ya hacía judo y fue el que me motivó a entrenar", recordó. También destacó la influencia de su primer entrenador, Mario Ledesma, quien lo introdujo en la intensidad y las exigencias de este deporte.
En uno de sus primeros entrenamientos tuvo que enfrentarse con una compañera del dojo y descubrió que la fuerza física no era suficiente para dominar las técnicas de judo.
"Me despertó el instinto y dije: vuelvo a la próxima. Y no paré hasta el día de hoy", relató.
Desde entonces, construyó una extensa trayectoria como deportista y entrenador, hasta convertirse en uno de los referentes de la disciplina en Jujuy.
El regreso al tatami después de seis años
Una de las etapas más importantes de su carrera llegó cuando decidió volver a competir, después de haber permanecido seis años alejado de los torneos para concentrarse en la preparación de sus alumnos y de sus hijas, quienes también practican judo.
La oportunidad surgió durante una competencia a la que había viajado con ellas y otro deportista de su equipo. Al disponer de más tiempo durante el torneo, sus hijas lo animaron a participar nuevamente. "Siempre está el espíritu en uno. Volví, me subí de vuelta al tatami y no volví a parar desde ese día hasta ahora", expresó.
Actualmente, Cuevas continúa compitiendo en la categoría máster, combinando su actividad deportiva con la enseñanza y sus responsabilidades al frente de la federación provincial.
El crecimiento del judo en Jujuy y la importancia del semillero
El dirigente destacó que el judo tiene una historia de aproximadamente 50 años en la provincia y recordó especialmente el trabajo de su profesor y expresidente de la federación, Dante Siccello.
También explicó que los logros internacionales de Paula Pareto, campeona olímpica y mundial, generaron un renovado interés por esta disciplina en la Argentina.
Según Cuevas, ese impulso también se observa en Jujuy, donde cada vez más niños y adolescentes se incorporan a las escuelas y academias.
Como ejemplo mencionó un encuentro preparatorio para los Juegos Evita, realizado el 27 de septiembre en la Federación de Básquet, que reunió a 120 judocas.
"Tenemos un muy buen semillero, la escuela de Jujuy. La verdad que estoy muy contento de eso, del esfuerzo de los profes y de que tenemos chiquitos volcándose al tatami cada vez en edades más tempranas", aseguró.
La preparación física y las particularidades del judogi
Durante su visita a Canal 4, Cuevas también explicó algunas características del equipamiento que utilizan los judocas y la importancia de su resistencia durante las competencias.
Detalló que el judogi, vestimenta tradicional del deporte, debe estar confeccionado con algodón de buena calidad para soportar los agarres, las proyecciones y los constantes forcejeos.
En su caso, al competir en una categoría de 90 kilos, utiliza un judogi que pesa aproximadamente entre dos kilos y medio y tres kilos.
También explicó que los colores blanco y azul permiten a los árbitros identificar rápidamente a cada competidor y determinar a quién corresponde una puntuación durante las acciones.
Respecto del entrenamiento, remarcó que el judo no se limita a la fuerza, sino que desarrolla coordinación, equilibrio, técnica y control corporal. Aprender a caer correctamente y fortalecer piernas y brazos son algunos de los aspectos fundamentales de su enseñanza.