Karen Alejo tuvo una niñez difícil. Creció en el barrio Cerro Las Rosas junto a sus ocho hermanos y muchas necesidades. Sabe lo que es el hambre y sabe de qué se trata pedir pan en la calle. Incluso sabe de revolver basura para comer. Su casa estaba cerca del basural que hay en esa zona cercana a Mariano Moreno y, cuenta, incontables veces su mamá tuvo que sacar de allí para que Karen y sus hermanos comieran.
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Tiene 30 años, 3 hijos y le da la merienda a 200 niños
De su niñez también recuerda las Copas de Leche, a donde le encantaba ir porque la ayudaban y la trataban bien. Hoy Karen ronda los 30 años, es cuidadora domiciliaria, y está del otro lado: es ella quien alimenta a niños en el merendero CAF Tierra de Valientes, ubicado en una de las zonas más alejadas de Alto Comedero. Allí llegan más de 200 chicos todos los martes y jueves a recibir lo que muchas veces es su única comida del día.
La idea de abrir el merendero surgió en noviembre. En su barrio, en el loteo remanente 1, etapa 1, al lado de las 72 viviendas, solo ha un merendero que funciona los lunes y miércoles. Y, por supuesto, no es suficiente. "Decidí hacer esto porque se ve mucha necesidad en el barrio. Yo la pasé y por eso comencé con esto", cuenta Karen a TodoJujuy.
La idea inicial era abrir un comedor. Y así se lo planteó a la ministra de Desarrollo Humano, Natalia Sarapura, una vez que la encontró en un acto en un centro cultural de la zona. "Me dijo que por el momento no, que empiece con la merienda para ver cómo funcionaba todo. En diciembre me dio el ok y me trajo la primera mercadería. Largamos en febrero".
Cada nuevo día que abre, llegan más y más chicos a Tierra de Valientes. Hoy son unos 205 en la lista oficial pero todo el tiempo se suman más. Llegan incluso de loteos que están lejos, a muchas cuadras, para retirar una merienda, de arroz con leche, avena, con leche o mate con facturas. "Tengo muchos niños, embarazadas, abuelas, un abuelo - relata Karen -. La mayoría de los niños, el 60, 70%, son de la Tupac. Hay muchos hermanitos que vienen de a cinco, con mamás muy jovencitas. La situación es muy crítica y los niños están muy bajos de peso".
El trabajo de Karen en el merendero es un esfuerzo compartido de a dos. Su esposo Ramiro, que hoy está sin trabajo, la apoya e impulsa en lo que ella llama "toda esta locura". Para él, cuenta Karen, "todo es nuevo" pero juntos llevan adelante la organización junto a sus tres hijos: Lucas de ocho años, Génesis de tres y un bebé de un año. Además, reciben ayuda de dos vecinas - las dos se llaman Mirta - que cocinan con ellos. "Siempre hacemos la comida de acuerdo al clima", explica y agrega: "Estamos pensando en una ensalada de fruta pero dependemos de las donaciones. Desarrollo Humano sñi me está acompañando pero no alcanza y hace falta un refuerzo".
Además de la merienda, cuando reciben donaciones de ropa, algún colchón o frazadas, también los distribuyen entre las familias cuando se llevan la comida. Porque hoy, en este contexto de pandemia de coronavirus, la gente llega al Tierra de Valientes con su jarrita a retirar la merienda del día. Allí van con sus barbijos y si no tienen les dan uno.
Frazadas y colchones, después de la inundación
El temporal que el último 2 de abril azotó a nuestra provincia hizo estragos en el barrio de Karen y muchas familias todavía necesitan colchones, camas, sábanas y frazadas. Karen cuenta que se contactó con la dirección de Asistencia Directa muchas veces para pedir ayuda pero que la respuesta es siempre la misma: "Me dicen: 'dame tiempo, hay que seguir un orden'".
"Ya pasó bastante desde el 2 de abril y las mamás vienen y me preguntan, si hay colchones, si hay frazadas, ahora eso es lo que hace falta", relata Karen y concluye: "La pobreza en los barrios es así y los políticos se acercan solamente en épocas de campaña".
Para colaborar con mercadería, frazadas, sábanas o colchones te podés comunicar con Karen y el merendero Tierra de Valientes a través del número 0388-5006319 o de Facebook.