El mal humor puede venir dado por situaciones negativas, pero también puede aparecer independientemente de lo que suceda a nuestro alrededor. Por eso existen varios trucos y recomendaciones para combatirlo. Te contamos cuáles son.
Trucos y recomendaciones para combatir el mal humor
Existen varios trucos y recomendaciones para combatir el mal humor donde cualquier situación sin importancia nos puede llevar a esto. Te contamos cuáles son.
Trucos y recomendaciones para combatir el mal humor
Salí más. El mal humor puede hacer que nos anclemos en dinámicas de relación social que nos afectan negativamente. Así, alguien malhumorado tenderá a aislarse más socialmente, no buscar el contacto físico y rehuir situaciones potencialmente estresantes.
Sin embargo, las relaciones sociales (allí donde se dan) pueden hacer que el humor mejore y además son una puerta de acceso a todo tipo de actividades estimulantes: ir al teatro acompañados, salir a correr, hacer excursiones.
Si salís más de casa, también te estarás exponiendo a más entornos con muchas distracciones potenciales, y eso es bueno. Dejar que algo arrastre tu atención hará que rompas con la línea de pensamientos que te llevan hacia aquello que te produce el mal humor.
Con el estómago vacío, el mal humor es algo casi inevitable. El hambre es una buena fuente de ansiedad y hace que todo el organismo se ponga en estado de alerta por las razones evolutivas que podés intuir. Así, tener un mal horario de comidas que te conduzca a pasar por periodos de ayuno largos podría estar alterando tu manera de ver la vida.
El sueño regula todo lo que pasa en nuestro cerebro así que vigilar la eficacia de los horarios que usamos para dormir puede solucionar muchas cosas. De hecho, no dormir las horas suficientes puede acarrear múltiples problemas para tu salud mental y física.
Hacé actividad física que es una forma natural de descargar la emoción negativa. Esto y descansar aumentará esa serotonina implicada también en el malhumor.
Mal humor: qué es y las principales causas
El malhumor es una emoción, un estado de ánimo en la que todo se percibe de forma negativa. Se trata de una emoción mezcla de otras. Ira, frustración, irritabilidad... Puede aparecer de forma espontánea en distintos momentos, por las mañanas, por ejemplo, o formar parte de casi una forma de ser.
La falta de sueño reparador es causa del malhumor. Si el cerebro no dispone de la oportunidad de reponerse, no es capaz de afrontar las exigencias externas y aparece una emoción defensiva como es la ira.
Los bajos niveles de serotonina, un neurotransmisor básico para el buen funcionamiento del cerebro, pueden provocar una sintomatología depresiva, pero también pueden ser la causa del mal carácter de algunas personas.
Otra razón puede ser la dificultad de gestionar de forma adecuada las situaciones vitales a los que nos enfrentamos. De tal manera que vamos acumulando a lo largo de los años y ese malhumor se convierte en una manera de liberar esa tensión.
El entorno evita al malhumorado, porque resultan muy incómodos, se interacciona muy mal con ellos y es fácil que den lugar a situaciones tensas que dependiendo de la forma de ser de cada uno puede afectarles en gran medida, haciendo grandes esfuerzos para no provocarles tratando de evitarles siempre que puede.