Un día caluroso, con temperaturas que superaron los 36 grados, ofreció un escenario inusual en la costa de Necochea. En la zona de los molinos eólicos, un carpincho decidió adentrarse en el mar, sorprendiendo tanto a turistas como a los habitantes locales. Este roedor, conocido por su afinidad al agua, aprovechó la jornada calurosa para darse un refrescante baño en las aguas del Atlántico.
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Un carpincho decidió refrescarse en el mar y sorprendió a los turistas
El calor de más de 36 grados en Necochea atrajo a un inusual visitante: un carpincho se adentró en el mar para refrescarse.
La escena fue vista con asombro por los bañistas, quienes continuaban disfrutando del sol y la brisa, sin dejar de observar al animal, que nadaba tranquilamente. A pesar de lo inusual de su presencia en la playa, no se registraron incidentes, y la situación fue bien recibida por los presentes, quienes incluso sacaron fotos y videos del momento.
La naturaleza anfibia del carpincho
El carpincho, también llamado capibara, es el roedor más grande del mundo y nativo de Sudamérica. Su hábitat habitual son los ríos, lagos y zonas pantanosas. Aunque es raro verlo en las playas, el calor extremo parece haberlo impulsado a desplazarse hasta las aguas saladas. Su capacidad para nadar largas distancias y permanecer bajo el agua durante varios minutos hace que el mar no le sea ajeno.
Es conocido por ser un animal tímido y nocturno, pero las altas temperaturas del día lo motivaron a adentrarse en las aguas del océano, sin mostrarse alarmado por el bullicio de los turistas. El carpincho aprovechó el mar como un medio natural para refrescarse, en un comportamiento que no es extraño en esta especie, tan adaptada a los ambientes acuáticos.
Una jornada cálida y un espectáculo inesperado
La jornada en Necochea estaba ideal para disfrutar de la playa. A pesar de las altas temperaturas, los turistas y residentes se mostraron precavidos debido a las condiciones de mar dudosas que indicaba la bandera. Muchos aprovecharon para disfrutar de las olas y el sol, mientras el carpincho continuaba su paseo acuático a la vista de todos.
A pesar de lo inesperado del visitante, la jornada terminó sin mayores inconvenientes. El carpincho, fiel a su naturaleza, se retiró sin causar problemas, y los turistas volvieron a sus actividades playeras. Mientras tanto, Necochea se convirtió en el escenario de una curiosa anécdota veraniega: el inusual baño de un carpincho en el mar, que quedará registrado como una de esas historias que le dan un toque especial al verano en la costa argentina.