Todos los pediatras coinciden en que una alimentación saludable y una dieta balanceada ayudarán a tus niños a crecer sanos. Sin embargo, no siempre te resultará fácil cumplir con este precepto: muchas veces tus días pueden estar colmados de responsabilidades... y las comidas rápidas suelen estar siempre a mano.
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Una alimentación saludable hará que tus chicos crezcan sanos
Pero aun cuando no tengas mucho tiempo, es importante intentar seguir los consejos que los médicos dan para que los chicos tengan buenos hábitos alimenticios y se nutran adecuadamente. Así, según la doctora Elana Pearl Ben-Joseph, de KidsHealth, las cinco mejores estrategias de alimentación saludable para niños son:
- Establecer un horario regular para las comidas en familia.
- Servirles una variedad de alimentos y refrigerios saludables.
- Darles un buen ejemplo siguiendo una alimentación saludable.
- Evitar las peleas por la comida.
- Involucrarlos en el proceso.
Comidas en familia
Comer en familia es una buena costumbre tanto para los padres como para los hijos. A los niños les gusta la previsibilidad de las comidas en familia, y los padres tienen la oportunidad de ponerse al día con sus hijos. Los niños que participan en comidas en familia con regularidad presentan estas características:
- Es más probable que coman frutas, vegetales y cereales.
- Es menos probable que coman golosinas.
- Es menos probable que fumen, usen marihuana o beban alcohol.
Por otra parte, las comidas en familia te ofrecen la oportunidad de presentarles a tus hijos nuevos alimentos y de darles ejemplo llevando vos mismo una alimentación saludable. ¿Pero qué se considera una comida en familia? Es cualquier momento en que la familia se reúne para comer, ya sea en un restaurante o en la cocina.
Tratá de establecer un horario en el cual todos los integrantes de la familia estén presentes. Tené en cuenta que quizá tengan que comer un poco más tarde porque uno de los niños está haciendo una actividad deporttiva, o que tal vez tengan que fijar un horario especial los fines de semana.
Alimentos saludables
Los niños, en especial los más pequeños, comen sobre todo lo que está disponible en su casa. Por eso es importante controlar las provisiones: los alimentos que servís en las comidas y los que tenés a mano para cuando tienen hambre. Seguí estas sugerencias básicas:
- Incluí frutas y verduras en la rutina diaria.
- Facilitá que el niño elija refrigerios saludables.
- Serví carnes desgrasadas y otras buenas fuentes de proteína.
- Comprá panes integrales y cereales.
- Limitá el consumo de la grasa.
- Limitá las comidas en restaurantes rápidos y los refrigerios poco nutritivos.
- Limitá las bebidas azucaradas.
Un buen ejemplo
La mejor manera de estimular a un chico para que coma de manera saludable es dándole el ejemplo, porque los niños imitan a los adultos que ven a diario. Si vos comés muchas frutas y verduras y no consumís muchos alimentos poco nutritivos, entonces estarás enviándole a tu hijo el mensaje correcto.
Otra manera de dar un buen ejemplo es limitar el tamaño de las porciones y evitar comer de más. Hablá sobre la noción de estar satisfecho con los niños pequeños. Podés decir algo como: “Esto está delicioso, pero estoy satisfecho y no voy a comer más”.
Por otra parte, es importante saber que los padres que siempre están a dieta o quejándose de sus cuerpos pueden fomentar estos mismos sentimientos negativos en sus hijos. Tratá de mantener una actitud personal positiva en lo que se refiere a la comida.
No peleen por la comida
Es fácil convertir la comida en una fuente de conflicto: por ejemplo, los padres bien intencionados pueden encontrarse en una situación en la que negocian con los niños o los sobornan para que coman alimentos saludables. Pero una mejor estrategia es permitir que los niños tengan cierto control, al tiempo que limitás los tipos de alimentos que hay en la casa. Es decir, son tus hijos los deben decidir si tienen hambre, qué quieren comer (dentro de las opciones que les das) y cuándo se sienten satisfechos.
Involucrá a tus hijos
A la mayoría de los chicos les agrada participar en la selección de las comidas. Conversá con ellos sobre la alimentación saludable, las diferentes opciones y la planificación de una comida equilibrada. Quizá tus hijos deseen ayudar en las compras y en la cocina. Permitilo. En el súper, enseñales a leer las etiquetas para que comiencen a aprender sobre los valores nutritivos.
En la cocina, dale a tu hijo tareas apropiadas para su edad, de modo que no se lastime ni se sienta abrumado. Y, al final de la cena, no te olvidés de elogiar al pequeño cocinero.