Los bastones de mozzarella son un clásico irresistible que combina queso derretido con una cobertura crocante y dorada. Perfectos como snack, entrada o acompañamiento, resultan ideales para cualquier ocasión, desde reuniones informales hasta cenas especiales. Seguí esta receta y disfrutalos en familia y con amigos.
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Una receta fácil: el paso a paso para unos bastones de mozzarella
Este clásico resulta infalible, ya sea como picada, aperitivo o acompañamiento de cualquier plato. Prepararlos en casa es más sencillo de lo que parece.
Prepararlos en casa es más sencillo de lo que parece. Con unos pocos ingredientes básicos y algunos trucos de cocina, podés lograr que el queso quede cremoso en el interior y la cobertura totalmente crujiente por fuera, garantizando un resultado delicioso que encantará a grandes y chicos.
Porciones: 4
- Tiempo de preparación: 19 minutos
- Tiempo de cocción: 5 minutos
- Costo: $$$$$
- Calorías: 265
Gracias a su corteza crujiente y el queso fundido en su interior, los bastones de mozzarella resultan perfectos para cualquier momento. Funcionan muy bien como aperitivo para compartir, especialmente si se acompañan con una salsa para mojar. Un consejo clave: conviene congelarlos previamente antes de freírlos, para que el queso no se derrame durante la cocción.
Ingredientes para unos bastones de mozzarella
- 8 bastones de queso mozzarella
- huevos
- Sal y pimienta
- Cantidad necesaria de harina
- Cantidad necesaria de pan rallado
Preparación de la receta, paso a paso
- Paso 1: Cubrir los bastones de mozzarella con una capa ligera de harina.
- Paso 2: Batir los huevos y sumergir los bastones en esta mezcla para que queden bien cubiertos.
- Paso 3: Empanar los bastones con pan rallado, asegurándose de que queden completamente recubiertos.
- Paso 4: Repetir el proceso: volver a pasarlos por huevo y luego otra vez por el pan rallado para obtener un empanado más firme.
- Paso 5: Colocar los bastones en el congelador hasta que estén completamente sólidos.
- Paso 6: Freírlos en abundante aceite caliente hasta que adquieran un color dorado uniforme. Es importante que el aceite no esté excesivamente caliente, para que el queso se derrita de manera uniforme mientras se dora por fuera.