Todos estamos atentos a la intensa carrera por conseguir la vacuna y la mayoría nos encontramos expuestos a un contexto alocado lleno de ansiedad e incertidumbre en la gente. Ante esta situación muchos alimentan la esperanza de un pronto final para esta pandemia eligiendo informaciones de escasa credibilidad o sencillamente falsas.
- Todo Jujuy >
- País >
- Mundo >
Vacuna, coronavirus y fake news
Al respecto el filósofo y analista internacional Mookie Tenebaum habló en el programa “Arriba Jujuy” y aclaró, bajo sus conceptos, las distintas situaciones que se plantean en un contexto muy delicado por la demanda en el consumo de la información y lo que realmente está pasando.
Te puede interesar: Coronavirus: Rusia terminó las pruebas de la vacuna | Rusia ...
“Para que la vacuna sea exitosa se tiene que dar al 80% de la población, dependiendo a quién le preguntes. Esto es imposible, y si alguna vacuna causa daño o Dios no quiera la muerte de alguien, será “la vacuna” la que hizo eso. No servirá explicar si fue la rusa, que no se probó nunca, o fue la China o fue otra porque la gente no sabrá diferenciar. Si la gente se va a negar a la vacuna entonces allí estaremos ante un problema muy grave” aseguró el pensador argentino.
Por otro lado el analista no perdió la oportunidad para hablar de la crisis de la credibilidad en tiempos de pandemia. Un caso entre muchos es la telenovela mundial o contradicción sobre el uso de barbijos protagonizada por Tedros Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la que intermitentemente recomienda el uso de barbijo o el reciente anuncio de Rusia sobre la confirmación de una vacuna propia para el mes de octubre.
“El problema de la credibilidad es que los Estados gastaron la credibilidad en la primera semana prometiendo cosas para tranquilizar a la gente o diciendo que no usen barbijo y luego revirtiendo este discurso dictando el uso obligatorio. Ese tipo de cosas dañaron mucho la credibilidad, yo le tengo mucho miedo a la vacuna rusa que no fue probada e incluso la OMS le solicitó las pruebas antes de aplicarla. También hay un tema de orgullo nacional y debemos entender que el virus no distingue raza, sexo, ni credo y los orgullos y la vacuna no deberían estar mezclándose porque generan una gran crisis de credibilidad y desamparo porque es lo que la gente va a sentir” aseguró Tenebaum.
Mooky Tenebaum también dejó algunos conceptos y ejemplos muy claros basados en los distintos episodios que generaron falsas expectativas o engañaron a la gente como las denominadas “fake news”.
“Hay algo que se llama el sesgo de confirmación, es uno de los problemas que tenemos todos los seres humanos y se trata de buscar la noticia que confirme lo que nosotros pensamos. La abundancia de noticias, muchas de ellas contradictorias, alimenta este sesgo y la gente realmente busca la noticia que “le conviene” y ese es un primer gran problema” explicó el filósofo.
Por otro lado Tenebaum remarcó que será clave que los Estados brinden información concreta y clara “El segundo gran problema es que la gente no entiende, cuando se habló sobre el virus y las proteínas me agarré la cabeza y me dije que sólo seis biólogos iban a entender aquella explicación. Es abrumadora la cantidad de información que le llega a la gente y que no la pueden procesar porque no es la profesión de ellos, un trabajador común no tiene por qué entender de un virus”, explicó.
Respecto a la nueva normalidad el pensador sacó conclusiones y remarcó la importancia de la responsabilidad social en los hábitos de la nueva normalidad “Hay demasiadas reglas cortas como “tenés que usar el barbijo cuando entrás a un negocio si no podés guardar la distancia” y esto es imposible, la gente necesita tener con mucha claridad las recomendaciones y los hábitos. Al respecto países como España y Argentina entendieron esto y definieron que se use el barbijo de manera obligatoria porque si no la gente tiene demasiadas instrucciones y una que no lo usa puede contagiar a todos y es muy necesario que todos apliquen esta medida”, finalizó.