Bolivia atraviesa una fuerte crisis humanitaria, económica y política, marcada por bloqueos de rutas, enfrentamientos, falta de combustible, inflación y reclamos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las protestas se extendieron en distintos puntos del país, con especial tensión en La Paz y El Alto, donde hubo choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Bolivia en crisis: protestas, bloqueos y desabastecimiento golpean al país
La crisis humanitaria y económica en Bolivia aumenta con el correr de los días. Continúan las protestas y el desabastecimiento es extremo.
El Gobierno boliviano denunció un intento de desestabilización institucional y recibió respaldo de Estados Unidos, mientras anunció cambios en el gabinete y la creación de un Consejo Económico Social para intentar contener el conflicto. Sin embargo, la tensión sigue en las calles, con sectores sindicales, campesinos e indígenas que mantienen medidas de fuerza y un país atravesado por la incertidumbre.
El conflicto comenzó con reclamos salariales ante la crisis económica que atraviesa el país, escasez de recursos y la mala calidad de combustibles, última problemática a la cual la administración oficial culpó a mafia internacional que operaba entre Bolivia, Chile, Argentina y Paraguay.
El rechazo a reformas oficiales también se incrementó al malestar de sindicalistas e indígenas que amenazaron con dejar sin alimentos a hogares estatales para niños y buscan aislar a las grandes ciudades de La Paz y El Alto con cortes de rutas.
Los precios en los mercados populares se duplicaron o triplicaron, mientras las filas para conseguir productos básicos se extienden durante horas. Ante esta situación. el Gobierno boliviano implementó un “puente aéreo” con ayuda de aviones argentinos para abastecer a la población, aunque reconoce que la crisis sigue sin resolverse.
Ocho países latinoamericanos firmaron el viernes pasado una declaración conjunta sobre “la situación humanitaria” en el país andino, en medio de las protestas de los sectores minero, agrícola y docente que mantienen paralizada la capital.