Una semana que tuvo al gobernador Morales reunido con distintos sectores por temas que no están debidamente cerrados, y esperando que diciembre sea el mes de las definiciones del tan preciado bono de fin de año y que sirva para limar las asperezas con los gremios que no quedaron del todo conformes luego del encuentro mantenido.
Como si fueran realidades paralelas, las cuestiones de gestión chocan con el andamiaje de la política que se pretende instalar con discursos de variada intensidad, por parte de los actores políticos que tienen intereses tan comunes como distantes para logar la armonía de nuestra sociedad, que sostiene expectativas muy distintas de lo que la clase política local puede ofrecer en estos tiempos.
Luego de un balance auspicioso de su viaje a China, en donde se puso de relieve todas la gestiones que se llevaron a cabo, y la soñada idea de convertir al norte en un polo productivo dentro de las demandas internacionales como es la energía alternativa, la realidad golpea la puerta y vuelve a instalar situaciones que no se pudieron resolver hasta el momento.
La reunión con los gremios decanto en una repetición de pedidos con respuestas más que evidentes y esperables. En nuestra pasada columna, anticipábamos que no iban a prosperar los pedidos de los gremios por la simple razón de que no hay disponibilidad de fondos para hacer frente a lo que ellos reclaman. Morales se mantuvo firme en la decisión de no devolver los descuentos de los días de huelga, como así también dejar en suspenso cualquier posibilidad de otorgar el bono de fin de año a las decisiones que se tomen desde Nación.
Sin embargo, como último recurso frente a las respuestas obtenidas, los gremios esperaran hasta los primeros días del mes de diciembre para obtener una contestación que ya se les brindó en la reunión, y de ahí evaluar algún tipo de medidas de fuerza que pudieran realizar.
El encuentro mantenido con el sindicato de trabajadores del Ingenio La Esperanza, fue para terminar de cerrar la idea de que esta empresa genere sus propios dividendos y que el Estado deje de seguir derivando fondos para su mantenimiento. La fecha señalada es a finales de diciembre. Los referentes sindicales mantienen cierto grado de preocupación por el futuro laboral de los más de 1000 empleados que todavía mantienen sus puestos laborales. Pidieron hablar con los futuros inversores y sostienen que con la actual estructura podría ser una inversión atractiva para sectores empresarios. Una visión distinta a la que tiene la actual administración, que sigue con la idea de que deben quedar al menos 800 trabajadores.
Pero las dificultades no pasan solamente por el tema gremial , también se observa con preocupación lo que puede suceder en el partido justicialista de nuestra provincia, con el fantasma de la intervención dando vueltas por la sede y con las posturas irreconciliables que se hacen evidentes en las sesiones de la Legislatura, atentando con la armonía existente en la actualidad y que llevaría a problemas adjuntos cuando se analice, por ejemplo, el presupuesto provincial que tiene previsto sea tratado en el mes de diciembre y que ingresaría formalmente esta semana.
Esta situación retrasa el tan mentado diálogo que se expreso dentro de la UCR con sus socios políticos para aceitar las relaciones existentes, no logrando avanzar demasiado y que puede comenzar a marcar la agenda política local y fijar posturas uniformes sobre temas preponderantes, cuestión ausente desde hace tiempo y que se observa con cada declaración que surge dentro de una sociedad política que parece estar en un impasse.
La situación de la dirigente social Milagro Sala también genera atención en los ámbitos no solo políticos, sino jurídicos.
La insistencia de distintas organizaciones nacionales que están solicitando su libertad, tiene su impacto a nivel nacional e internacional. En este caso, tanto el gobierno local como nacional, respondieron de manera tajante sobre las dificultades que puede generar en las investigaciones judiciales la liberación de la ex legisladora provincial. Muchos ex legisladores y ex funcionarios llegaron a nuestra provincia con la intención de ejercer presión con sus declaraciones para que se logre su liberación, como la de otras personas a las que consideran presos políticos. Un tema que tiene final abierto y de resolución incierta por las posturas distantes que se mantuvieron desde el inicio de este conflicto a principios de este año y que el transcurso de los meses la instalaron de manera permanente y continua, impulsada por el informe de la grupo de tareas de ONU, tratando de lograr la liberación de Milagro Sala.
Lejos de perder dinamismo en cuestiones de interés común, el último mes del año deberá cerrar con definiciones concretas a pedidos desde lo gremial, político y lo jurídico, para evitar que las dificultades sean más profundas en el 2017, donde se juega la continuidad distintos sectores políticos que en la actualidad navegan en la ambivalencia.
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