El estrés forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Las obligaciones laborales, académicas y familiares suelen generar una sensación permanente de tensión que impacta tanto en la salud física como emocional. Frente a esta realidad, la médica clínica Evelin Zamorano (MPM 05448) propuso una herramienta sencilla a la que denomina "pausa antiestrés".
Cómo activar el nervio vago para reducir el estrés, según una especialista
La médica clínica Evelin Zamorano explicó cómo pequeñas acciones diarias ayudan a reducir el estrés y la ansiedad.
La especialista explicó que esta práctica busca generar momentos breves de desconexión durante el día para ayudar al organismo a recuperar el equilibrio. La propuesta se basa en el funcionamiento del nervio vago, una estructura fundamental del sistema nervioso.
Según detalló, conocer cómo actúa este nervio permite comprender mejor las respuestas del cuerpo frente a situaciones de ansiedad, preocupación o sobrecarga emocional.
El "freno de mano" del organismo
"La pausa antiestrés es un nombre que pusimos para recordarnos que tenemos que poner un freno de mano al estrés", señaló Zamorano.
La profesional explicó que el nervio vago forma parte del sistema parasimpático, encargado de regular procesos relacionados con la relajación, el descanso y el bienestar general. Además, aclaró el origen de su nombre. "El término vago no significa perezoso. Viene de la palabra vagabundo, porque es un nervio muy largo que nace en el tronco cerebral y viaja por todo el cuerpo", indicó.
Esta extensa conexión permite que influya sobre distintos órganos y sistemas, convirtiéndose en una pieza clave para la regulación fisiológica.
Cómo actúan el estrés y la ansiedad
Para explicar su función, Zamorano recurrió a una comparación sencilla. "El estrés y la ansiedad actúan como si pisáramos un acelerador a fondo. El nervio vago es el freno que le podemos poner activando el sistema parasimpático", expresó.
La médica sostuvo que muchas personas atraviesan situaciones difíciles que no siempre pueden modificar. Sin embargo, remarcó que sí existen herramientas para intervenir sobre la respuesta del organismo frente a esos escenarios.
"Muchas veces no podemos cambiar lo externo ni las situaciones estresantes, pero sí podemos realizar acciones para calmarnos y gestionarlas mejor", afirmó.
De acuerdo con la especialista, activar conscientemente determinados mecanismos biológicos ayuda a reducir la sensación de tensión y favorece estados de mayor tranquilidad.
Respirar para enviar otro mensaje al cuerpo
Entre las prácticas recomendadas aparece la respiración consciente, una técnica simple que puede realizarse en cualquier lugar y momento del día.
Zamorano explicó que la respiración diafragmática consiste en inhalar profundamente permitiendo que se expanda el abdomen y luego exhalar de manera lenta y prolongada.
"Inhalar inflando la panza y exhalar un poco más largo ayuda a disminuir la respuesta al estrés", sostuvo.
Según detalló, este ejercicio genera señales fisiológicas que favorecen la activación del sistema parasimpático. "Eso cambia el mensaje al cuerpo", resumió.
Además de la respiración, la médica recomendó incorporar pequeñas pausas durante la jornada para levantarse, caminar o realizar estiramientos suaves.
El frío como aliado para reducir la tensión
Otra de las estrategias mencionadas por la especialista involucra la exposición breve al frío.
"Ponerse frío también ayuda. Lavarse la cara o colocarse un paño frío en la nuca permite estimular el nervio vago de una manera muy sencilla", explicó.
Esta acción genera una respuesta física inmediata que contribuye a disminuir el estado de alerta excesiva asociado al estrés.
Para Zamorano, aprender sobre el funcionamiento del nervio vago representa una oportunidad para comprender mejor la biología humana y utilizar herramientas simples que favorezcan el bienestar cotidiano mediante acciones accesibles y fáciles de incorporar a la rutina diaria.