Un informe oficial sobre las condiciones de vida de las mujeres en Jujuy durante 2025 reveló fuertes brechas de género en empleo, ingresos, puestos de jerarquía, vivienda y tareas no remuneradas, pese a que las mujeres muestran mayores niveles de formación educativa que los varones.
El dato que expone la desigualdad en Jujuy: mujeres más formadas y peor pagas
Un informe de DiPEC basado en la EPH 2025 muestra la desigualdad en empleos de Jujuy, ingresos, educación, vivienda y jefatura de hogar.
El relevamiento corresponde al Informe de Condiciones de Vida de la Mujer Provincia de Jujuy 2025. El trabajo analiza características demográficas, socioeconómicas, educativas, laborales, sanitarias y habitacionales de la población, con especial foco en las diferencias según sexo. La comparación toma como referencia tres ámbitos: Total País, región NOA y provincia de Jujuy.
La información surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) Total Urbano, un operativo que amplía la medición habitual de los 31 aglomerados urbanos e incorpora localidades de 2.000 habitantes o más. El relevamiento se realiza durante los terceros trimestres de cada año y permite estimar datos de población urbana residente en hogares particulares. El procesamiento y la sistematización estuvieron a cargo del Departamento Sociodemográfico de la Dirección Provincial de Estadística y Censos (DiPEC).
Más mujeres en la población y fuerte presencia en la jefatura de hogar
La población total de Jujuy asciende a 714.400 habitantes, compuesta por 361.207 mujeres y 353.193 varones. Es decir, las mujeres representan apenas más de la mitad de la población provincial.
Uno de los datos relevantes aparece en la estructura de los hogares: el 45,5% de los hogares jujeños tiene jefatura femenina, lo que representa 96.360 hogares. En tanto, el 54,5% de los hogares está encabezado por varones.
Este dato es importante porque muestra que casi la mitad de los hogares de la provincia tiene a una mujer como principal referente. Sin embargo, esa presencia en la conducción familiar no se traduce de igual manera en empleo, ingresos o mejores condiciones habitacionales.
Mercado laboral: menos ocupación y más inactividad femenina
El mercado laboral muestra una desigualdad marcada. En Jujuy hay 181.336 varones ocupados frente a 143.368 mujeres ocupadas. La diferencia es de 37.968 personas y representa una brecha del 26,5% a favor de los varones.
La desigualdad también se observa en la inactividad. El informe registra 165.038 mujeres inactivas, es decir, que no trabajan ni buscan empleo, frente a 119.630 varones en la misma condición. Esto implica una diferencia de 45.408 mujeres más fuera del mercado laboral activo.
La brecha de inactividad es del 27,5% por encima de los varones. En términos simples, el dato muestra que muchas mujeres quedan fuera del empleo o de la búsqueda laboral, una situación que suele estar vinculada con tareas domésticas, cuidados familiares o responsabilidades dentro del hogar que no siempre son reconocidas como trabajo.
Trabajo familiar sin remuneración: una brecha silenciosa
Una de las desigualdades más profundas aparece en la categoría “trabajador familiar sin remuneración”. En Jujuy hay 1.753 personas en esta modalidad: 1.497 son mujeres y apenas 256 son varones.
Esto significa que las mujeres representan cerca del 85% de quienes trabajan en el ámbito familiar sin recibir un salario directo. La brecha informada es del -82,9%, lo que evidencia una sobrerrepresentación femenina muy marcada.
El dato es clave porque muestra una forma de trabajo que existe, sostiene actividades familiares y consume tiempo, pero no siempre genera autonomía económica. En contraste, los varones tienen mayor presencia en empleos asalariados y en puestos de mayor poder económico.
Puestos de jerarquía: la brecha más profunda
La mayor diferencia de todo el informe aparece en los puestos de jerarquía. En la categoría de patrones o empleadores, hay 4.678 varones frente a solo 1.699 mujeres.
La brecha es del 175,3% a favor de los varones, la más alta entre los indicadores analizados. Dicho de otra manera: por cada mujer empleadora, hay casi tres varones en esa posición.
También hay diferencias entre asalariados. El informe registra 126.004 varones asalariados frente a 95.569 mujeres, con una brecha relativa del 31,8% en detrimento de las mujeres. La lectura es clara: las mujeres no solo tienen menor participación laboral, sino que además acceden menos a cargos de mando, decisión o liderazgo económico.
Brecha salarial: Jujuy está por debajo del NOA, pero paga menos
La diferencia salarial también es contundente. En Jujuy, el ingreso promedio de la ocupación principal para las mujeres es de $530.993, mientras que para los varones es de $677.651.
La diferencia entre ambos ingresos es de $146.658, lo que representa una brecha salarial del 27,6% a favor de los varones. Es decir, en promedio, los varones ganan considerablemente más que las mujeres por su ocupación principal.
Al comparar con otros niveles, Jujuy presenta una brecha menor que la región NOA y que el total del país. En el NOA, la brecha es del 31,4%, con ingresos promedio de $554.109 para mujeres y $728.351 para varones. A nivel nacional, la diferencia es todavía más profunda y alcanza el 41%.
Sin embargo, este dato tiene una particularidad importante: aunque Jujuy presenta una brecha porcentual menor, también registra los salarios promedio más bajos para ambos sexos. Mientras un varón en Jujuy percibe en promedio $677.651, el promedio masculino a nivel nacional asciende a $1.047.411.
Menores ingresos para ellas, mayores ingresos para ellos
La desigualdad también se ve en la distribución por estratos de ingresos. En el decil 1, donde se ubica la población con menores ingresos, las mujeres son mayoría: representan el 62,4%.
En el otro extremo, dentro del decil 10, que concentra a la población con mayores ingresos, los varones representan el 62,1%. Esto muestra una distribución desigual: las mujeres tienen más presencia en los sectores de menores ingresos y menos participación en los grupos de mayores recursos.
El dato permite mirar la brecha salarial desde otra perspectiva. No se trata solo de cuánto cobra en promedio cada sexo, sino también de cómo se distribuyen mujeres y varones dentro de la pirámide de ingresos.
Educación: las mujeres tienen mayor formación superior
La gran paradoja del informe aparece en la educación. A pesar de tener peores indicadores laborales y salariales, las mujeres jujeñas presentan mayores niveles de formación en los tramos superiores.
En la provincia, las mujeres representan el 59,7% de quienes finalizaron estudios universitarios y el 65,4% de quienes cuentan con formación de posgrado.
Entre las 153.555 mujeres que finalizaron algún nivel educativo, el nivel más alcanzado es el secundario, con 76.504 mujeres. Le siguen el terciario, con 38.009; el primario, con 26.910; el universitario, con 11.379; y el posgrado, con 753 mujeres.
Además, en el grupo de 18 a 29 años, la participación educativa femenina es del 41,3%, frente al 29,9% de los varones. Esto muestra una mayor permanencia de las mujeres en el sistema educativo, especialmente en edades jóvenes y adultas.
El dato rompe una explicación simplista de la desigualdad. En Jujuy, el problema no es la falta de formación femenina: las mujeres estudian más, pero esa preparación no se convierte en igualdad de oportunidades dentro del mercado laboral.
Vivienda y condiciones de vida: mayor vulnerabilidad en hogares con jefatura femenina
El informe también marca diferencias en las condiciones habitacionales. En Jujuy, el 100% de los casos de hogares con hacinamiento crítico, es decir, con más de tres personas por cuarto, corresponde a hogares con jefatura femenina.
Este dato debe leerse con precisión: no significa que todos los hogares encabezados por mujeres vivan en hacinamiento, sino que, dentro de los casos detectados con hacinamiento crítico, todos tienen al frente a una mujer.
La calidad de la vivienda también muestra una situación preocupante. El 24,7% de las jefas de hogar reside en viviendas con materiales de calidad insuficiente, una cifra muy superior al promedio del país, que es del 8,8%.
Además, el 70,6% de los hogares ubicados en entornos no aptos, como zonas cercanas a basurales o áreas inundables, tiene jefatura femenina. Esto refuerza una lectura central del informe: la desigualdad no se expresa solo en salarios, sino también en el lugar donde se vive, en las condiciones de la vivienda y en el entorno cotidiano.
La conclusión del informe presentado por la DIPEC
Los datos muestran una realidad compleja: en Jujuy, las mujeres son mayoría en la población, encabezan casi la mitad de los hogares y alcanzan mayores niveles de educación superior que los varones. Sin embargo, tienen menos ocupación, más inactividad, mayor presencia en trabajos familiares no remunerados, menores ingresos y menos acceso a puestos de jerarquía.
La brecha salarial de Jujuy es menor que la del NOA y la del país, pero los ingresos promedio son más bajos para ambos sexos. A la vez, las mujeres aparecen más representadas en los sectores de menores ingresos y en hogares con condiciones de vida más vulnerables.
El informe no aporta datos específicos sobre cargas horarias semanales por sexo, por lo que el análisis laboral se basa principalmente en condición de actividad, categoría ocupacional e ingresos. Aun así, el diagnóstico es claro: la mayor formación educativa de las mujeres jujeñas todavía no alcanza para revertir las desigualdades estructurales en el trabajo, el salario, la vivienda y el acceso a posiciones de poder.
Lo más importante
- El informe fue elaborado con datos de la EPH Total Urbano 2025 y procesado por el Departamento Sociodemográfico de la DiPEC.
- Jujuy tiene 714.400 habitantes: 361.207 mujeres y 353.193 varones.
- El 45,5% de los hogares jujeños tiene jefatura femenina, equivalente a 96.360 hogares.
- Hay 181.336 varones ocupados frente a 143.368 mujeres ocupadas, con una brecha del 26,5%.
- Las mujeres inactivas son 165.038, frente a 119.630 varones, una brecha del 27,5%.
- En el trabajo familiar sin remuneración, las mujeres son mayoría: 1.497 mujeres frente a 256 varones.
- Los varones ganan en promedio $677.651 y las mujeres $530.993, con una brecha salarial del 27,6%.
- Las mujeres representan el 59,7% de graduados universitarios y el 65,4% de personas con posgrado.
- En cargos de patrón o empleador, hay 4.678 varones frente a 1.699 mujeres, con una brecha del 175,3%.
- El 100% de los casos de hacinamiento crítico detectados corresponde a hogares con jefatura femenina.