El 21 de mayo de 2026, dentro del mercado cinematográfico del Festival de Cannes, se presentó Hell Grind, una película de 95 minutos que combina acción, aventura y fantasía, en la que cada personaje, escenario y elemento de utilería fue creado mediante inteligencia artificial (IA).
Hell Grind: la película hecha con inteligencia artificial que llega a Cannes y sacude a Hollywood
Una startup de San Francisco realizó en 14 días un largometraje totalmente generado con inteligencia artificial, con menos de 500.000 dólares de presupuesto.
A diferencia del cine convencional, en Hell Grind no se utilizaron estudios de rodaje, cámaras ni intérpretes en escena. La producción se basó exclusivamente en instrucciones (prompts), modelos de IA y un equipo de 15 especialistas del sector audiovisual que trabajó durante dos semanas.
Una película desarrollada por Higgsfield AI
La película fue desarrollada por Higgsfield AI, una startup con base en San Francisco que fue creada hace tres años y que alcanzó una valuación de 1.300 millones de dólares luego de su última ronda de inversión.
De acuerdo con lo publicado por The Wall Street Journal, la empresa proyectó ingresos anuales superiores a los 400 millones de dólares en mayo de 2026, y Hell Grind se presenta, en la práctica, como una carta de presentación dirigida a los grandes estudios de Hollywood.
Cabe aclarar que Hell Grind no integra la selección oficial del Festival de Cannes ni participa en la competencia por los galardones. Tal como explicó el analista Kevin Bankston, de Converger, se trata de un market screening, es decir, una proyección dentro del circuito de mercado paralelo que acompaña al festival, en el que productoras y distribuidoras presentan sus proyectos ante potenciales compradores y ejecutivos de la industria audiovisual.
Uno de los principales puntos que sus creadores buscan destacar frente a la industria es su reducido presupuesto, inferior a los 500.000 dólares. De ese total, cerca del 80% —aproximadamente 400.000 dólares— se destinó a costos de cómputo, vinculados al procesamiento requerido para generar imágenes a través de modelos de inteligencia artificial.
De acuerdo con el CEO y cofundador de Higgsfield, Alex Mashrabov, una producción de características equivalentes, realizada bajo esquemas tradicionales, tendría un costo cercano a los 50 millones de dólares.
En declaraciones difundidas por JoBlo, Mashrabov sostuvo: “Hell Grind es una señal para toda la industria y una demostración de lo que la tecnología puede hacer a gran escala”. En ese sentido, agregó que la compañía busca evidenciar ante estudios y creadores que hoy ya existe la infraestructura necesaria para materializar proyectos de gran complejidad “a una fracción del costo de una producción tradicional”.
Con el objetivo de disminuir los costos de procesamiento, Higgsfield optó por trabajar con proveedores de "neocloud" como Nebius y CoreWeave, en vez de recurrir a los grandes actores tradicionales de infraestructura en la nube.
El proceso técnico de la película hecha 100% con inteligencia artificial
Según detalla un informe del Wall Street Journal, la realización de la película implicó un método de producción específico basado en inteligencia artificial. Cada instrucción (prompt) enviada al modelo generaba cerca de 15 segundos de material audiovisual, y era necesario realizar múltiples iteraciones y ajustes hasta obtener el resultado buscado.
Únicamente los primeros 25 minutos del film requirieron un total de 16.181 generaciones iniciales de video, de las cuales el equipo terminó seleccionando 253 tomas finales. Esto implicó una relación de selección aproximada de 64 a 1.
La tecnología empleada para la generación de imágenes en movimiento fue Google Veo 3. En el caso de Higgsfield, la compañía no desarrolla modelos propios de generación de video, sino que construye herramientas complementarias sobre tecnologías ya existentes, con el objetivo de sostener la coherencia visual durante todo el proceso de producción.
Cada instrucción (prompt) contenía, en promedio, unas 3.000 palabras. Adil Alimzhanov, encargado de contenidos en en Higgsfield y uno de los productores de la película, detalló al Wall Street Journal que estos prompts se iniciaban con indicaciones muy específicas sobre el estilo visual, incluyendo una estética en resolución 8K tipo IMAX y un acabado fotorrealista.
También incorporaban directrices sobre iluminación, como el uso exclusivo de luz natural, contraluces tipo contre-jour y la colocación de cámara desde el lado de la sombra, además de especificaciones sobre el tipo de lente simulado.
Asimismo, se añadían órdenes concretas para que el sistema de inteligencia artificial respetara las leyes de la física en la generación de las escenas: “gravedad e inercia respetadas, peso con masa real, sombras de contacto correctas y ausencia de objetos flotantes”.
De acuerdo con Alimzhanov, la iluminación resultó un factor fundamental para evitar el denominado AI sheen, ese brillo artificial y excesivamente pulido que suele revelar el origen generado por inteligencia artificial en las imágenes. “He visto cientos de videos descartados porque el ojo de Roco parpadeaba mal, su mandíbula no se tensaba o la cámara no llegaba completamente hacia la derecha”, explicó.
Una película de acción, fantasía y pérdida
Hell Grind narra la historia de cuatro delincuentes inseparables —Roco, Lulu, Jax y Rein— cuyo golpe se complica cuando Roco activa por accidente un antiguo artefacto que termina enviando a Lulu a través de un portal hacia el inframundo. A partir de ese hecho, se desencadena una odisea que atraviesa escenarios como un templo tibetano y el Japón de la era feudal.
El largometraje fue dirigido por Aitore Zholdaskali y escrito en colaboración con Adilkhan Yerzhanov, realizador kazajo que ha participado en dos oportunidades en la programación oficial del Festival de Cannes, entre ellas con The Gentle Indifference of the World, presentada en la sección Un Certain Regard en 2018. Hell Grind no es la única producción de Higgsfield que tiene presencia en Cannes 2026.
De acuerdo con una información publicada por Variety el 16 de mayo, la compañía cerró una alianza con el director Chuck Russell —reconocido por títulos como The Mask, Eraser y A Nightmare on Elm Street 3— y su firma Neumorphic AI, con el objetivo de desarrollar dos películas de ciencia ficción: Hyperia y b.
Ambos proyectos combinarán intérpretes reales trabajando sobre escenarios con pantallas LED y, a su vez, incorporarán entornos creados mediante inteligencia artificial en diferentes fases del proceso de producción.