Para muchas familias jujeñas, que un hijo pueda estudiar en Córdoba representa un proyecto construido durante años. Sin embargo, entre el alquiler, la comida, los servicios y los gastos universitarios, sostener esa posibilidad se volvió cada vez más difícil. Tanto que algunos jóvenes tuvieron que regresar a Jujuy y reorganizar sus planes.
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Estudiar en Córdoba: una habitación cuesta $600.000
El costo de vida en Córdoba complica a los universitarios jujeños. Alquileres, alimentación y servicios presionan el presupuesto familiar.
Alberto del Cura, referente de la Casa de Jujuy en Córdoba, dialogó con TodoJujuy sobre la situación que atraviesan los estudiantes de nuestra provincia. Según explicó, la institución tiene 9.500 jóvenes adheridos y estima que entre un 15% y un 20% regresó por distintas causas.
Aunque no existe un relevamiento individual que permita confirmar cuántos volvieron específicamente por motivos económicos, el porcentaje mencionado representa entre 1.425 y 1.900 estudiantes sobre el total de adheridos.
"Nosotros lo habíamos advertido hace cinco meses y hoy el defensor del Pueblo de Córdoba marca que hay un aumento del 40% para el costo estudiantil. O sea, no era una falacia lo que nosotros decíamos y que había una fuga de chicos que se vuelven", expresó Del Cura.
Cuánto cuesta vivir en Córdoba para un estudiante jujeño
Uno de los gastos que más preocupa a las familias es el alojamiento. Conseguir un lugar donde vivir implica destinar una parte importante del presupuesto mensual, incluso si se trata de una habitación y no de un departamento completo.
Pero el gasto no termina ahí. A ese monto se suman los servicios, la alimentación, el transporte, las fotocopias y los materiales que cada estudiante necesita para cursar.
"Hay que pagar la despensa, más la luz, que es mucho más cara. La comida es el doble de acá", sostuvo el referente de la Casa de Jujuy, al comparar los precios que encuentran los estudiantes en Córdoba con los de nuestra provincia.
Para quienes tienen más de un hijo estudiando o dependen de ingresos ajustados, afrontar estos costos significa hacer un esfuerzo que muchas veces condiciona la economía de toda la familia.
Del Cura explicó que los alquileres comenzaron a mostrar algunas bajas ante la menor demanda, pero eso no significa que los estudiantes puedan pagarlos.
En este escenario, regresar a Jujuy puede convertirse en una decisión difícil. Algunos jóvenes deben cambiar de universidad, buscar otras alternativas académicas o interrumpir temporalmente sus estudios.
Las ayudas para que los jóvenes puedan continuar estudiando
Ante esta situación, la Casa de Jujuy trabaja en distintas alternativas para acompañar a quienes permanecen en Córdoba y ayudar a las familias que atraviesan dificultades económicas.
Del Cura mencionó la entrega de bolsones, fotocopias gratuitas, ayudas económicas y gestiones para obtener descuentos en pasajes, alquileres y residencias estudiantiles. "Estamos trabajando en varios frentes. Lo primero es que haya carreras en forma remota desde Jujuy; segundo, con ayudas económicas para los que no pueden, con bolsones y fotocopias gratis", detalló.
Otra de las propuestas apunta a que los jóvenes puedan acceder a formación sin necesidad de trasladarse a otra provincia.
En ese sentido, Del Cura adelantó que se trabaja junto con la Universidad Siglo 21 en un sistema de becas para estudiantes de la Puna, con capacitaciones vinculadas a oficios y servicios para la actividad minera.
"La semana pasada estuvimos con la Siglo 21. Vamos a hacer unas becas para los estudiantes de la Puna, que desde su casa van a poder estudiar para perforistas, soldadores y otros servicios para la minería en forma remota", explicó.
El referente también destacó la necesidad de un trabajo conjunto entre el Estado, las instituciones educativas y las familias.
"La crisis no solo afecta a la sociedad, sino también a los gobiernos. Esto es una cuestión que día a día pega y cada día pega más", manifestó.
Finalmente, pidió a las familias que acompañen de cerca la trayectoria educativa de sus hijos y a los estudiantes que aprovechen las oportunidades de formación. Porque detrás de cada joven que viaja a estudiar hay una familia que hace un esfuerzo para sostener sus sueños. Y cuando los números dejan de cerrar, continuar una carrera puede convertirse en uno de los desafíos más grandes.
