La frontera entre Argentina y Bolivia fue escenario de una acción diferente con el trabajo de vecinos de La Quiaca y Villazón que realizaron una limpieza conjunta sobre más de tres kilómetros del río internacional y acordaron sostener durante el año un esquema permanente de intervención ambiental.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
La Quiaca y Villazón comenzaron a limpiar juntos el río internacional
La Quiaca y Villazón limpiaron más de tres kilómetros del río internacional y acordaron repetir las tareas durante el año.
La jornada se desarrolló el sábado 26 de septiembre y reunió equipos de ambos lados de la frontera para retirar residuos acumulados en el cauce y sus márgenes. La tarea no quedó planteada como un operativo aislado: el compromiso es realizar cuatro intervenciones de este tipo por año, evitando los meses de mayor crecida entre diciembre y marzo.
El objetivo es abordar de manera conjunta un problema que no termina en el límite político entre los dos países: el agua, los residuos y sus consecuencias ambientales continúan su recorrido aguas abajo.
Más de tres kilómetros de río intervenidos
El operativo alcanzó aproximadamente 3,2 kilómetros del río internacional, desde distintos sectores próximos al límite entre La Quiaca y Villazón.
Las tareas estuvieron centradas principalmente en retirar residuos sólidos acumulados y liberar sectores del cauce que presentaban contaminación u obstrucciones. Durante las inspecciones previas también se habían identificado áreas con basura acumulada y pastizales afectados por quemas.
El problema va más allá de la imagen del río. Cuando llegan las lluvias, los residuos pueden ser arrastrados hacia otros sectores y alcanzar comunidades ubicadas aguas abajo. También existen zonas productivas donde el agua es utilizada para actividades agropecuarias, lo que transforma al saneamiento del cauce en una cuestión ambiental y sanitaria que excede a las dos ciudades fronterizas.
Un río que no reconoce la frontera entre La Quiaca-Villazón
El río internacional marca físicamente parte del límite entre Argentina y Bolivia, pero desde el punto de vista ambiental funciona como un único sistema. Una bolsa, un plástico o cualquier otro residuo arrojado de un lado puede terminar kilómetros más adelante del otro. Lo mismo sucede ante una crecida: el agua atraviesa el territorio sin distinguir jurisdicciones. Por esa razón, la decisión tomada por ambas ciudades apunta a cambiar la forma de abordar el problema. En lugar de realizar limpiezas independientes, la intención es coordinar los trabajos, mantener controles periódicos y sostener intervenciones conjuntas a lo largo del año.
La primera jornada dejó planteada una frecuencia de cuatro grandes operativos anuales, acompañados por recorridas de seguimiento.
Por qué es importante para el corredor La Quiaca-Villazón
El lugar donde se realizó la intervención tiene además una importancia estratégica.
El paso La Quiaca–Villazón conecta Jujuy con Bolivia a través del puente internacional y es uno de los puntos de mayor movimiento de la frontera norte argentina. Durante 2026 incluso se incorporaron nuevas instalaciones de control, cámaras y tecnología para acompañar el tránsito de personas y mercaderías.
La zona forma parte de un eje de integración que conecta el norte argentino con el sur boliviano y que históricamente fue pensado como un nodo del corredor sur-norte, tanto para el intercambio económico como para la integración territorial y social.
Por eso, recuperar el río no tiene solamente un impacto local. También significa mejorar uno de los espacios que acompañan diariamente el movimiento fronterizo entre ambas ciudades.
Prevenir antes de que lleguen las lluvias
El momento elegido tampoco es menor.
Uno de los objetivos de las tareas es reducir puntos de acumulación antes de los meses de mayores precipitaciones. Los residuos dentro de los cursos de agua pueden obstaculizar el escurrimiento y convertirse en un problema mayor cuando aumenta el caudal.
Por eso, el esquema acordado contempla una pausa entre diciembre y marzo, cuando las condiciones del río y las crecidas pueden dificultar los trabajos, para luego retomar las intervenciones periódicas.
La propuesta busca pasar de una reacción ocasional ante la acumulación de basura a un trabajo preventivo y sostenido.