La crisis social y política en Bolivia se agravó en las últimas horas luego de que la cantidad de bloqueos en rutas nacionales se duplicara, dejando a seis departamentos seriamente afectados y generando problemas de abastecimiento en gran parte del país.
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Crisis en Bolivia: ya son 89 los bloqueos y hay seis departamentos aislados
Las protestas cumplen 31 días consecutivos: la escasez de alimentos, combustibles e insumos médicos golpea a las principales ciudades.
Según el último informe de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), actualmente existen 89 puntos de bloqueo activos distribuidos en distintas regiones, en un conflicto que ya lleva 31 días consecutivos sin una solución a la vista.
Las manifestaciones comenzaron como reclamos vinculados al abastecimiento de combustibles y observaciones a la Ley 1720, pero con el paso de las semanas derivaron en exigencias políticas más amplias, incluyendo pedidos de renuncia del presidente boliviano, Rodrigo Paz.
La Paz continúa siendo el principal foco de las protestas y una de las regiones más afectadas por el aislamiento. A esta situación se suma la paralización del transporte urbano y una creciente escasez de combustibles que afecta a miles de ciudadanos.
Los bloqueos también impactan en Cochabamba, Chuquisaca, Oruro, Potosí y Santa Cruz, donde numerosas rutas estratégicas permanecen totalmente cortadas. En tanto, Beni, Pando y Tarija registran restricciones parciales para la circulación vehicular.
La crisis ya comenzó a sentirse con fuerza en los mercados y centros de abastecimiento. Comerciantes y sectores gremiales alertaron sobre el riesgo de desabastecimiento de alimentos y mercaderías debido a la imposibilidad de trasladar productos por las carreteras bloqueadas.
Además, hospitales y centros de salud enfrentan dificultades para recibir insumos médicos esenciales, lo que incrementa la preocupación de las autoridades sanitarias. En medio del conflicto, la Central Obrera Boliviana (COB) endureció su postura y convocó a una marcha nacional en respaldo a los sectores movilizados.
Por su parte, los transportistas justifican la continuidad del paro denunciando incumplimientos por parte del Gobierno y exigiendo compensaciones por los daños ocasionados a sus vehículos debido, según afirman, a la mala calidad de los combustibles distribuidos en el país.
No hay acuerdo en Bolivia
Los intentos de mediación impulsados por la Iglesia Católica, la Vicepresidencia y la Defensoría del Pueblo permanecen estancados. Desde la Defensoría advirtieron que el clima de confrontación y los cruces verbales entre funcionarios y dirigentes dificultan cualquier posibilidad de acuerdo.
Mientras tanto, el Gobierno de Rodrigo Paz sostiene la legalidad de sus medidas y asegura que ha agotado todas las instancias de diálogo disponibles. Desde el Ejecutivo afirman que las demandas políticas de algunos sectores impiden avanzar hacia una solución consensuada.
Con las rutas bloqueadas, la economía afectada y el abastecimiento cada vez más comprometido, Bolivia atraviesa uno de los momentos de mayor tensión social de los últimos años.