Luego de los dichos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que apuntaron a que su administración mantiene negociaciones con las autoridades de Cuba y sorprendió al sugerir que las conversaciones podrían derivar en “una toma amistosa y controlada” de la isla; en las ultimas horas el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que existe un proceso de conversaciones bilaterales con Estados Unidos, en una declaración que marcó un cambio importante respecto de las últimas semanas, cuando desde La Habana no se había reconocido públicamente la existencia de esos contactos.
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Cuba confirmó conversaciones con Estados Unidos en medio de una fuerte crisis
El gobierno cubano admitió un proceso de conversaciones con Washington, aunque persisten la tensión política y las amenazas desde la Casa Blanca.
La confirmación llegó en medio de una situación interna muy delicada para la isla, atravesada por apagones, falta de combustible, escasez y una crisis económica cada vez más profunda. Reuters informó que ese deterioro fue uno de los factores que empujó la apertura de las conversaciones, junto con el endurecimiento de la presión de Washington sobre el abastecimiento energético cubano.
Qué dijo Cuba sobre el diálogo
Según la cobertura de Reuters y el adelanto publicado por Granma, Díaz-Canel reconoció en televisión estatal que hay conversaciones recientes con funcionarios del gobierno estadounidense. La prensa oficial cubana presentó el tema como un “proceso de conversaciones bilaterales”, mientras que ya en febrero el gobierno había reiterado que estaba dispuesto a dialogar con Estados Unidos, aunque bajo la condición de hacerlo “sin presiones y en condición de iguales”.
Hasta ahora, La Habana había evitado validar de manera abierta las versiones sobre negociaciones. Esa posibilidad había tomado fuerza después de que Donald Trump afirmara públicamente que Cuba estaba buscando un acuerdo con él y con el secretario de Estado, Marco Rubio.
Por qué se activó ahora el contacto entre ambos gobiernos
El diálogo aparece en un contexto de máxima presión. Reuters reportó que la situación cubana se agravó por la combinación de sanciones estadounidenses, restricciones energéticas y la pérdida de su principal fuente de petróleo subsidiado tras la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela. A eso se sumaron declaraciones de Trump sobre una posible “friendly takeover”, una frase que aumentó todavía más la tensión política entre ambos países.
Al mismo tiempo, el canciller cubano Bruno Rodríguez mantuvo contactos con China y Rusia, dos aliados clave de La Habana, en medio del endurecimiento del conflicto con Washington. Esos movimientos fueron leídos como parte de la estrategia diplomática cubana para resistir la presión externa mientras intenta sostener canales de negociación con Estados Unidos.
Qué se sabe del canal de conversaciones
Por ahora no se difundieron detalles completos sobre quiénes integran formalmente la delegación estadounidense. Reuters señaló que del lado cubano participan Díaz-Canel, Raúl Castro y otros altos dirigentes del Partido Comunista, mientras que también circularon versiones sobre la intervención de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, en contactos reservados.