José Gabriel del Rosario Brochero, conocido popularmente como "El Cura Brochero", fue reconocido como beato en septiembre de 2013 y alcanzó la santidad en 2016, convirtiéndose en el primer santo considerado íntegramente argentino. Aunque Héctor Valdivieso Sáenz (1910-1934) nació en Argentina, es reconocido como mártir en España, país donde residió desde los 4 años antes de la Guerra Civil.
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¿Qué se le reza al Cura Brochero? La historia del primer santo "100% argentino"
El Papa Francisco lo canonizó en 2016 a José Gabriel Brochero. Se trata del primer santo que nació, vivió y murió íntegramente en la Argentina.
El proceso de beatificación de Brochero comenzó en 1965, pero no fue hasta 2012 que un comité médico del Vaticano avaló por unanimidad que se le atribuyera el milagro que permitió la recuperación de Nicolás Flores Violino a fines del año 2000.
Los milagros que marcaron su santidad
Nicolás sufrió un accidente de tránsito devastador que le provocó la pérdida de gran parte de su masa cerebral y le diagnosticaron muerte cerebral. Hoy, sorprendentemente, lleva una vida plena y feliz. El segundo milagro atribuido a Brochero es el caso de Camila Brusotti, quien quedó al borde de la muerte tras recibir una brutal golpiza de parte de su madre y su padrastro, que le provocó un infarto cerebral masivo. Lo que parecía un desenlace fatal se revirtió gracias a la intercesión del sacerdote, y actualmente Camila vive con su padre y goza de buena salud.
José Gabriel Brochero creció en un hogar humilde y trabajador, junto a sus nueve hermanos. “Era una familia verdaderamente cristiana, trabajadora. En ella se vivía el respeto y el cariño mutuo. Allí se supo amado. En ese clima recibió el bautismo y desarrolló su vida cristiana”, explicó a Télam monseñor Carlos José Ñáñez, arzobispo de Córdoba.
Un sacerdote al servicio de los más necesitados
En 1867, apenas unos meses después de recibir la ordenación sacerdotal, Brochero comenzó a mostrar su compromiso con los demás, dedicándose al cuidado de enfermos y moribundos durante la devastadora epidemia de cólera que afectó a Córdoba.
Dos años más tarde, en 1869, fue asignado al curato de San Alberto y se trasladó al territorio que hoy se conoce como Valle de Traslasierra. Allí vivían unas 10.000 personas dispersas en un área extensa, empobrecida y aislada, sin caminos, escuelas ni presencia efectiva del Estado.
El abuso del alcohol y la delincuencia devastaban la región. Fue en ese contexto donde quedó marcada para siempre la imagen del cura Brochero, recorriendo a lomo de mula los difíciles senderos de las sierras para llevar la palabra del Evangelio hasta los ranchos más apartados.
En el marco de su dedicación incansable, no se limitó a predicar, sino que se entregó por completo a las personas, prestando especial atención a los más necesitados.
De esta forma, impulsó la construcción de la Casa de Ejercicios Espirituales, bendijo el Colegio de Niñas confiado a las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, y junto a los vecinos levantó el Camino de las Altas Cumbres, que con sus 200 km conectó a la población con la ciudad de Córdoba. También promovió la apertura de otros caminos, acequias y diques, organizó el servicio de correo, fundó escuelas y logró llevar agua potable a la región mediante un acueducto.
Un legado que perdura en la región
Su labor transformó por completo la región, y hoy la localidad lleva el nombre de “Cura Brochero” como homenaje a su legado.
En 1908, debilitado por la enfermedad, Brochero renunció oficialmente al curato y regresó a Córdoba para vivir con sus hermanas. Sin embargo, volvió una vez más a Villa del Tránsito para cumplir su última promesa: impulsar la llegada del ferrocarril. Incluso se entrevistó con Hipólito Yrigoyen para conseguir apoyo en la obra. Finalmente, atendiendo el deseo de sus feligreses, permaneció en la villa hasta su fallecimiento en 1914, a los 73 años.
"Muchos consideran que el milagro más importante de Brochero fue el ser instrumento de la conversión de todos los que alcanzaron el perdón y resucitaron a la vida de los hijos de Dios, a los que contagió la alegría de vivir y servir. Fue indudablemente un promotor de la misericordia y de la solidaridad entre su gente. Hizo lo que debía y trató de enseñar a hacer lo que se debe, con toda la fuerza de su convicción. No por imposición sino por un amor que enciende los corazones" asegura Monseñor Ñáñez.
La poderosa oración para el Santo Cura Brochero
"Señor, de quien procede todo don perfecto:
Tu dispusiste que San José Gabriel del Rosario
fuese Pastor y guía de una porción de tu Iglesia,
y lo esclareciste por su celo misionero,
su predicación evangélica y una vida pobre y entregada:
te suplicamos que por su Intercesión alcancemos la gracia
que humildemente te pedimos… (pedir la gracia)
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén"