ver más
13 de julio de 2026 - 20:14 Consumo

El pollo destronó a la carne vacuna como la más elegida por los argentinos

El consumo de carnes en Argentina atraviesa un cambio histórico. Durante los primeros meses de 2026, el pollo desplazó a la carne vacuna como la opción más elegida.

El mapa del consumo de carnes en Argentina cambió de manera significativa. Por primera vez en décadas, el pollo superó a la carne vacuna durante los primeros meses de 2026 y pasó a ocupar el primer lugar entre las preferencias de los consumidores.

El pollo destronó a la carne vacuna como la más elegida por los argentinos

La forma en la que los argentinos consumen carne atraviesa una transformación histórica. Durante los primeros meses de 2026, el pollo logró desplazar a la carne vacuna y se convirtió en la proteína más elegida del país, marcando un cambio en una tradición alimentaria profundamente ligada al asado y a la carne roja.

Al mismo tiempo, el cerdo continúa ganando protagonismo y suma cada vez más presencia en la dieta de la población, en un escenario donde los hábitos de consumo evolucionan por distintos factores económicos y sociales.

La transformación se dio luego de un 2025 marcado por una suba en el consumo total de carnes, que llegó a 116,4 kilos por habitante y creció un 3,85% frente al año anterior. Por entonces, la carne vacuna mantenía el liderazgo histórico con 49,92 kilos anuales por persona, aunque la aviar ya se ubicaba muy cerca con 47,68 kilos. Más atrás aparecía la carne porcina, con 18,89 kilos, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Agricultura.

Pero la tendencia comenzó a revertirse en los últimos meses. Según las estimaciones más recientes del sector, el consumo de pollo alcanzó cerca de 50 kilos por persona, mientras que la carne vacuna cayó por debajo de ese nivel y perdió el primer lugar histórico entre las preferencias de los argentinos.

El consumo de carne vacuna continúa perdiendo terreno en Argentina. Según el promedio móvil de los últimos 12 meses medido hasta mayo por CICCRA, cada habitante consumió 47,5 kilos anuales, una cifra inferior a los 50,6 kilos del año pasado y cercana a mínimos históricos.

Las claves de por qué los argentinos consumen menos carne

El cambio en los hábitos de consumo tiene un factor clave: el precio. La inflación modificó las decisiones de compra de muchas familias y la carne vacuna fue una de las proteínas que más se encareció. De acuerdo con el IPCVA, en el último año aumentó casi un 58%, frente al 39% del pollo y el 24% del cerdo.

El tradicional asado argentino también sintió el impacto del cambio económico. Para muchos hogares, dejó de ocupar un lugar habitual en la mesa y pasó a ser una opción reservada para ocasiones especiales.

Con el kilo de asado por encima de los $18.000 y el pollo fresco alrededor de los $5.000, la diferencia de precios empujó a más consumidores hacia alternativas más accesibles.

Los números confirman que el avance del pollo en la mesa argentina no responde a una situación pasajera. En los últimos quince años, su consumo creció más de un 46%, consolidando un cambio profundo en los hábitos alimentarios y modificando el histórico equilibrio entre las distintas proteínas.

El cambio en la dieta argentina también está vinculado a nuevas tendencias de consumo. Según el Monitor de Consumo del IPCVA, elaborado sobre una muestra representativa de 1.000 personas, el 66% de la población todavía se identifica como carnívora tradicional, aunque los hábitos alimentarios comienzan a mostrar una mayor diversificación.

En paralelo, el estudio reveló que una parte de la población comenzó a modificar sus hábitos alimentarios. Un 26% se define como flexitariano, es decir, mantiene el consumo de proteínas animales pero intenta reducirlo de manera progresiva. Además, un 5% se identifica como vegetariano y un 3% como vegano.

Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
Temas
Seguí leyendo

Lo destacado

EN VIVO