Tras haber afrontado a comienzos de año el pago de USD 4.200 millones a los bonistas, el ministro de Economía, Luis Caputo, se encontró con un nuevo desafío a principios de febrero: afrontar el vencimiento de más de USD 800 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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El pago de un vencimiento al FMI: un esquema financiero poco habitual y el rol de EE.UU
El Ministerio de Economía explicó el esquema para saldar un vencimiento de más de USD 800 millones con el FMI, aunque hay dudas sobre el origen de los dólares.
Según detalló el propio funcionario, el Gobierno adquirió los Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos y utilizó esta moneda particular para cumplir con la obligación.
La ingeniería financiera para cumplir con el FMI
El ministro recurrió a sus cuentas en redes sociales para explicar que el Gobierno liberal cubrió los intereses del convenio con el organismo internacional utilizando ese mecanismo financiero. “Si el pago se realizara en dólares, se los transferiríamos directamente al Fondo; pero al efectuarse en DEGs, es necesario adquirirlos primero. Los compramos a Estados Unidos, que son los proveedores de esta moneda especial. Es una operación habitual que se ejecuta al valor de mercado”, subrayó.
Los DEGs son un instrumento financiero internacional emitido por el organismo dirigido por Kristalina Georgieva, que funciona como reserva de valor y como referencia de cuentas entre los países miembros. Su cotización se determina a partir de una canasta de monedas fuertes y puede emplearse para reforzar las reservas externas de los Estados.
Pese a los múltiples pedidos de información a voceros del Ministerio de Economía sobre el origen de los dólares utilizados para adquirir los DEGs, al cierre de esta nota no hubo respuesta. La principal duda sigue siendo de dónde provienen los fondos entregados a Estados Unidos para obtener esta moneda y así cumplir con la obligación frente al FMI.
Las dudas sobre el origen de los dólares
Los fondos en dólares que el Tesoro mantiene en el Banco Central registraron un incremento el jueves 29 de enero, según el último dato disponible. Pasaron de USD 156,17 millones del miércoles a USD 552,74 millones al día siguiente. Este salto de USD 396,57 millones no parece haberse originado en una operación de compra de la cartera económica al Central, dado que los depósitos en pesos permanecieron constantes en 2,2 billones de pesos.
En paralelo, todavía falta dilucidar de qué manera se obtuvieron los cerca de USD 300 millones adicionales necesarios para adquirir los DEGs y cumplir con el pago al FMI. La incógnita pasa por saber si el Tesoro Nacional recurrió a una compra directa de dólares al Banco Central, entidad que desde el inicio de la fase 4 del esquema monetario sumó compras de divisas por alrededor de USD 1.200 millones.
Aunque en un primer momento circuló la versión de que podía haberse puesto en marcha un nuevo tramo del swap con Estados Unidos, el propio Luis Caputo descartó esa hipótesis. Aseguró que la operación se realizó con recursos propios. Sin embargo, sigue sin aclararse si esos dólares provinieron efectivamente del BCRA o de algún otro origen.
¿Vuelve al mercado de capitales?
Con el índice de riesgo país perforando la barrera de los 500 puntos, comenzaron a circular en la plaza financiera especulaciones sobre un eventual regreso de la Argentina al endeudamiento externo, en un contexto marcado por fuertes vencimientos a lo largo del año. No obstante, Luis Caputo desestimó esa posibilidad y ratificó que el Gobierno seguirá con el esquema financiero vigente.
“Se comenta frecuentemente que Argentina debería acudir al mercado para demostrar acceso a financiamiento, pero la realidad es que el propio mercado es el que determina ese acceso (...). Nosotros no vamos a buscar financiamiento externo, no existe esa intención”, anticipó.
Caputo sostuvo que la prioridad es profundizar el proceso de crowding in. Desde su perspectiva, a medida que la Argentina honra sus compromisos financieros, los inversores tienden a volver a apostar por activos locales y, al no haber nuevas colocaciones de deuda nacional, esos capitales se redirigen hacia firmas privadas y administraciones provinciales.
A través de emisiones de obligaciones negociables corporativas y títulos provinciales, el Banco Central logra sostener su dinámica de compras de divisas, que en enero le permitió sumar cerca de USD 1.200 millones en apenas 21 ruedas.
Las provincias vuelven al mercado internacional
Durante los últimos días, varias provincias salieron al mercado. Córdoba concretó su segunda emisión de deuda en Nueva York desde el inicio del gobierno de Javier Milei y consiguió USD 800 millones, con un rendimiento del 8,95% y un plazo de siete años. No obstante, según se informó, en una etapa inicial ingresarán únicamente USD 100 millones, destinados a cubrir un saldo de bonos que no logró recomprarse en 2025.
En paralelo, Entre Ríos se prepara para regresar a los mercados. Días atrás, el gobernador Rogelio Frigerio realizó una gira por Estados Unidos, donde mantuvo encuentros con entidades financieras, inversores institucionales y referentes empresariales.
El objetivo es captar entre USD 400 y 450 millones, recursos que, de concretarse, se destinarían a optimizar el perfil de los pasivos provinciales. “Es por el perfil de vencimientos que tomó Gustavo Bordet [exgobernador de Entre Ríos]. Buscamos rollearla y mejorarla”, resaltaron.