Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, destacó que el suministro de gas en los hogares no debería verse afectado, siempre que no ocurra ningún imprevisto, como la salida de producción de algún yacimiento o fallas en los sistemas de transporte o distribución.
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El Secretario de Energía y Minería garantizó el suministro de gas en medio de la ola de frío
Daniel González aseguró que el abastecimiento domiciliario está garantizado salvo imprevistos. Además, brindó precisiones sobre tarifas y subsidios.
Según afirmó, el sistema opera de manera adecuada y en la actualidad “hay producción y transporte suficiente para satisfacer toda la demanda prioritaria del país en todo el país”.
Los detalles del sistema de abastecimiento de gas
Esta mañana, el funcionario brindó una entrevista a Eduardo Feinmann en Radio Mitre, donde analizó los principales aspectos del panorama energético del país en plena temporada invernal.
González detalló el esquema de funcionamiento del sistema de abastecimiento frente al aumento del consumo, y precisó además el efecto de las revisiones tarifarias, el sistema de subsidios vigente y el nuevo contexto de inversiones en los sectores de energía y minería.
En el intercambio, el funcionario explicó que cerca de la mitad de los usuarios del país no cuenta con asistencia estatal y abona el valor pleno de la energía, mientras que la otra mitad recibe algún tipo de subsidio que, en el caso de la electricidad, supera el 60% del costo total, y en el gas, en plena temporada invernal, alcanza aproximadamente un 75% de bonificación.
El funcionario explicó que el otorgamiento del subsidio está determinado por la zona de residencia y el nivel de ingresos del hogar, señalando que “si tenés menos de tres canastas básicas de ingreso familiar, tenés un subsidio”.
Asimismo, remarcó que el esquema actual se apoya en un sistema de subsidios focalizados, cuyo propósito es “subsidar al que lo necesita cuando lo necesita”. En esa línea, añadió: “No subsidiamos más el gas en verano, por ejemplo, o la energía eléctrica en invierno y en verano. Hay un bloque de consumo y en primavera y en otoño un bloque que es la mitad”.
Subsidios, consumo y nueva lógica de asistencia estatal
Ante la consulta por la evolución de las tarifas, González explicó que los precios de la electricidad y el gas “aumentan o se reducen automáticamente todos los meses en función, por un lado, de la inflación de los meses anteriores, que impacta en el cargo fijo, y después en función del costo real de la energía”.
Respecto de los porcentajes aplicados, el funcionario indicó: “Luz es uno y medio el promedio, pero de hecho, aquellos que están subsidiados tienen un pequeño descuento, creo que baja como cero setenta y cinco por ciento, y el gas sube tres por ciento, por lo que decía antes, la mitad es por la inflación de meses anteriores y por el costo del gas, que es en dólares. Como subió algo el tipo de cambio, ese impacto es en ese tres por ciento”.
En cuanto a los tributos sobre los combustibles, González indicó que “todos los meses o casi todos los meses vamos actualizando el impuesto a los combustibles, que tiene un atraso grande, y este mes la actualización es solamente el uno por ciento”.
Asimismo, agregó que la forma en que ese incremento se refleja en los valores de la nafta y el gasoil depende de las empresas petroleras: “Nosotros ya no intervenimos más en los precios de los combustibles ni en los precios de petróleo y gas que se vende localmente. Es una decisión de ellos”.
Actualización tarifaria y política de combustibles
Respecto del funcionamiento del sistema industrial frente a la ola de frío extremo, el secretario aseguró que “la demanda prioritaria de todo el país está perfectamente satisfecha. El sistema de gasoductos tiene la presión correcta, los yacimientos están produciendo como tienen que producir y no hay cortes en la demanda prioritaria”.
Sin embargo, reconoció que se registraron recortes en el abastecimiento destinado a la demanda interrumpible, categoría en la que se encuentran las estaciones de servicio de GNC y determinadas actividades industriales: “Es difícil que cierren los números de hacer un gasoducto para tenerlo lleno diez días al año, que es el pico de consumo cuando hace mucho frío. Cuando hace mucho frío, todos los clientes residenciales demandan más gas. Como esa es la demanda prioritaria, tenemos menos gas para generar energía eléctrica y menos gas para las industrias”.
Ante la consulta por las interrupciones registradas en industrias del norte y litoral argentino, González señaló que “esas industrias que tienen un contrato interrumpible o un contrato firme con ventanas, que te permite algunos días en el año cortar”.
Asimismo, indicó que algunas empresas no se ven afectadas por los cortes porque han optado por adquirir GNL, aunque precisó que el gas natural licuado tiene un costo más elevado, especialmente después del conflicto bélico, por lo que cada industria toma su propia decisión económica: evalúa si le conviene comprar GNL, si prefiere asumir algunos días de interrupción o si opta por reemplazarlo por gasoil en lugar de gas.
Demanda industrial, cortes puntuales e importación de GNL
En relación con la importación de gas, el funcionario subrayó que Argentina aún continúa importando GNL. Esto se vincula con lo que mencionábamos previamente, ya que la producción disponible no alcanza en los puntos donde se concentra la demanda, por lo que se recurre a la compra de gas natural licuado, cuyo costo suele ser aproximadamente tres veces superior al del gas local, aunque en el contexto posterior a la guerra llega a ser hasta seis veces más caro.
Explicó que el Estado adquiere el GNL y posteriormente lo comercializa mediante una subasta electrónica abierta “al costo de compra más el costo de regasificación”.
Remarcó que “algunas industrias deciden comprar, otras deciden que por ahí es muy caro y prefieren no comprar. Y está bien, eso es lo que queremos generar. Por suerte, es pocas semanas al año y mucho menos el año que viene por la expansión esta que te estaba comentando”.
En cuanto a los planes de infraestructura, González aludió a una obra de expansión que “incrementa en catorce millones de metros cúbicos la capacidad de transporte” para el año siguiente, lo que, según afirmó, hará que “los cortes todavía van a ser menores”.
Vaca Muerta, récords productivos y proyección exportadora
En lo que respecta a la producción de hidrocarburos, el secretario puso el foco en los progresos de Vaca Muerta y aseguró: “La producción de petróleo va a seguir creciendo. En algún momento este año vamos a tocar el millón de barriles diarios de producción de petróleo”.
Feinmann acotó que actualmente ya se encuentran “en los novecientos mil y pico”, ante lo cual González respondió: “Récord absoluto. Y vamos, en los próximos tres años vamos a estar produciendo un millón y medio de barriles y, depende con quién hablás, todavía más. Todavía no conocemos cuál es el verdadero potencial de Vaca Muerta”.
Respecto de las exportaciones, el funcionario explicó que “como no crece necesariamente la demanda de combustibles local, todo eso va para exportación”.
La conversación también incluyó el análisis del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). González desestimó la idea de que el esquema beneficie exclusivamente a compañías extranjeras y afirmó: “Es sesenta por ciento extranjeras, cuarenta por ciento nacionales lo que se ha aprobado en RIGI hasta ahora. Así que no, eso no es cierto”.
RIGI: inversión, transparencia y generación de empleo
Ante la pregunta de Feinmann acerca del efecto sobre el empleo, González respondió de manera tajante: “Falso. Hay cuarenta y dos proyectos presentados en el RIGI, veinte ya fueron aprobados. El total de empleos directos e indirectos que van a generar son doscientos mil”.
Como ejemplos, citó el proyecto Vicuña, considerado el emprendimiento de cobre más grande de la historia argentina, que prevé alrededor de 30.000 empleos, y el oleoducto Vaca Muerta Sur, que contempla unos 3.000 puestos directos y registra un avance cercano al 73%.
González sostuvo que el esquema se caracteriza por su claridad y apertura, afirmando: “El RIGI es un régimen absolutamente transparente”. En cuanto al procedimiento de aprobación, detalló: “Lo único que dice para la aprobación es que la autoridad de aplicación es el Ministerio de Economía”.
Además, remarcó que el objetivo es evitar decisiones discrecionales, señalando: “El ministro se asegura que nadie tenga la lapicera mágica. Esto tiene que pasar por un comité evaluador de ocho secretarios de Estado, la mayoría de sus reportes directos, más algunos otros que están fuera de Economía”.
Luego de que cada iniciativa del RIGI fuera evaluada previamente por áreas como Industria, Energía o Minería para su análisis técnico, continuó su recorrido institucional hacia organismos como la Procuración del Tesoro, el Banco Central, la Secretaría Legal y Técnica, entre otros entes.
Posteriormente, un comité integrado por ocho secretarios se reúne de manera presencial, analiza y discute cada caso individualmente, y finalmente se emite una resolución pública por cada proyecto, en la que se especifica el procedimiento seguido y el cumplimiento de todos los requisitos establecidos por el régimen.
Debate político, tiempos de aprobación y defensa del modelo energético
La conversación también abarcó las objeciones de la oposición, que cuestionan que el régimen favorecería únicamente a compañías extranjeras y que no generaría puestos de trabajo. González desestimó esas versiones y las calificó como “totalmente falsas”, al tiempo que insistió en que las iniciativas actualmente en ejecución ya evidencian impactos concretos tanto en la creación de empleo como en el desarrollo de infraestructura.
En relación con los tiempos de evaluación y aprobación, el secretario precisó: “No es un proceso rápido, es cierto. Lo hemos acelerado bastante en estos últimos meses. La semana próxima tenemos dos proyectos más para tratar, la otra tenemos tres proyectos más, con lo cual vamos a estar en veinticinco proyectos sobre cuarenta y dos. No creo que haya un atraso importante”.
Para finalizar, González respaldó el aprovechamiento de recursos naturales del país: “No nos tiene que dar vergüenza ser un país rico en recursos naturales y que está dispuesto a desarrollarlos en forma responsable. No está mal eso. Uno juega con las cartas que tiene. Por suerte nos tocaron un montón de cartas. Que nosotros desarrollemos nuestros recursos naturales para tener gas y petróleo para los argentinos, pero también para maximizar ese recurso y exportarlo, yo creo que es algo bueno”.