Proyecto Puente amplió su capacidad y habilitó seis camas adicionales para recibir a hombres en situación de calle durante las noches de frío extremo en San Salvador de Jujuy. El refugio transitorio brinda comida caliente, un lugar donde dormir, elementos de higiene y, sobre todo, un espacio de escucha y contención para quienes atraviesan una situación límite.
Proyecto Puente: "llama la atención la cantidad de personas jóvenes"
El refugio Proyecto Puente recibe cada noche a cerca de 30 hombres y habilitó seis camas adicionales ante las bajas temperaturas que atraviesa Jujuy.
Durante los últimos días, entre 29 y 30 personas descansaron cada noche en sus instalaciones. A diferencia de otros años, quienes llegan al lugar están regresando diariamente, una señal que refleja la profundidad de las necesidades que atraviesa una parte de la comunidad.
Marina Ibáñez, integrante de Proyecto Puente, explicó que anteriormente muchas personas pasaban una sola noche y luego seguían su camino. Sin embargo, este invierno la realidad comenzó a cambiar.
Seis camas más para enfrentar las noches más difíciles
Ante el crecimiento de la demanda y el pronóstico de jornadas con temperaturas muy bajas, el espacio decidió sumar seis camas.
“Hemos ampliado el cupo. Se vienen noches muy complicadas y es mucha la asistencia que se necesita”, explicó Marina.
Cada cama representa mucho más que un lugar para dormir. Es la posibilidad de atravesar una noche bajo techo, recibir una cena caliente, bañarse, cambiarse de ropa y descansar sin quedar expuesto al frío.
En temporada invernal, esa ayuda puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
No todos llegan por problemas de consumo
Uno de los aspectos que más llamó la atención este año es la presencia de hombres jóvenes que no atraviesan situaciones de consumo problemático, sino que llegaron a la calle como consecuencia de dificultades económicas.
La falta de trabajo estable y la imposibilidad de pagar un alquiler empujaron a varias personas a buscar refugio en Proyecto Puente.
Son hombres que durante el día intentan conseguir una oportunidad laboral y que, al caer la noche, no tienen un hogar al cual regresar.
“Les está costando encontrar trabajo, tener algo estable y poder sostener un alquiler”, explicó.
Un lugar para hablar y sentirse acompañado
En Proyecto Puente, la asistencia no termina con la entrega de comida o ropa de abrigo. Mientras preparan la cena, muchos de los hombres colaboran en la cocina y encuentran un momento para contar lo que vivieron durante el día.
Muchos tienen familia, pero no pueden convivir con ella por cuestiones económicas o personales. En ese contexto, una conversación sencilla puede convertirse en una forma de sostén.
El refugio funciona entonces como un espacio de contención, donde cada persona puede ser escuchada sin ser juzgada y recuperar, aunque sea por algunas horas, una sensación de pertenencia.
La solidaridad que mantiene abierto el refugio
El trabajo de Proyecto Puente se sostiene gracias al compromiso de voluntarios, instituciones educativas y vecinos que acercan donaciones.
También hay colegios que acompañan al refugio. Durante la Fiesta Nacional de los Estudiantes construyen sus carrozas y, cuando llega el invierno, vuelven a comprometerse con campañas solidarias.
Entre las necesidades más importantes se encuentran:
- Ropa de abrigo.
- Frazadas y mantas.
- Elementos de higiene personal.
- Productos para el aseo.
- Alimentos para preparar cenas calientes.
Las donaciones se reciben todos los días, de lunes a lunes, en avenida Urquiza, esquina Puente San Martín, detrás del Paseo de los Artesanos. La institución trabaja además de manera articulada con la Policía de la Provincia, que también puede recibir colaboraciones durante las 24 horas.
Mirar al otro también es ayudar
La tarea de Proyecto Puente deja un mensaje que va más allá de las paredes del refugio. Frente a una persona que duerme en la calle, la indiferencia no puede ser la única respuesta.
Acercarse no significa exponerse ni intentar resolver la situación en soledad. Puede ser tan simple como preguntar, acercar una bebida caliente o comunicarse con los números de emergencia para que intervengan los equipos correspondientes.
En noches de frío extremo, unos pocos minutos pueden cambiarlo todo.
“Están los números de emergencia y, en una noche muy fría, podemos salvar una vida”, remarcó.
Proyecto Puente demuestra cada día que la solidaridad no siempre requiere acciones enormes. A veces comienza con una cama tendida, un plato servido, una charla compartida o una pregunta sencilla: “¿Necesitás ayuda?”.
Lo más importante
- Proyecto Puente recibe actualmente a cerca de 30 hombres cada noche.
- Ante el frío, el refugio habilitó seis camas adicionales.
- Ofrece cena caliente, higiene, abrigo, descanso y contención.
- Este año aumentó la presencia de jóvenes en la calle por problemas económicos.
- Muchos no pueden pagar un alquiler ni conseguir un trabajo estable.
- La institución se sostiene con donaciones de vecinos y colegios.
- Se necesitan mantas, ropa de abrigo, alimentos y elementos de higiene.
- Las donaciones se reciben en avenida Urquiza y Puente San Martín.
- Ante una persona en situación de calle, se recomienda acercarse con respeto y llamar a los servicios de emergencia.