Las redes sociales se consolidaron como una herramienta cotidiana de comunicación, pero su uso excesivo está generando efectos negativos en la salud mental, especialmente en adolescentes y jóvenes. Así lo explicó la Lic. María Scipioni, psicóloga, en diálogo con Canal 4, al analizar el vínculo entre hiperconectividad, soledad y malestar emocional.
Redes sociales y soledad: cómo impactan en la salud mental de jóvenes y adolescentes
La psicóloga María Scipioni advirtió sobre la “crisis vincular”, la comparación en redes y el riesgo de depresión, ansiedad e ideación suicida.
“Las redes sociales pueden ser una herramienta para comunicarnos, pero muchas veces pasan a ser un vicio: estar horas y horas en el teléfono”, señaló la profesional. En ese sentido, planteó que el fenómeno no es solo tecnológico, sino también vincular: “No es solo la soledad por el uso de las redes, sino qué nos está pasando a nivel vincular que los jóvenes van a buscar redes para compensar una necesidad que está faltando”.
La crisis de los vínculos y el riesgo para la salud mental
Scipioni advirtió que la fragilidad de los vínculos profundiza el sentimiento de soledad: “Estamos atravesando una crisis enorme a nivel vincular. Los vínculos están cada vez más frágiles y eso deja a las personas realmente solas. No es solo una sensación”.
En ese marco, alertó sobre los riesgos: “No hay que olvidar que la soledad es el principal factor de riesgo en salud mental. Cuando hay soledad aumentan los síntomas de depresión, ansiedad e incluso la ideación suicida”.
La ilusión de compañía y la comparación constante
Según explicó la psicóloga, las redes generan una ilusión de cercanía que no reemplaza el contacto real: “Yo siento que sé de tu vida porque te vi en redes, pero en realidad no sé nada. Falta el contacto”. Además, destacó que plataformas como Instagram o TikTok colocan a los usuarios en un rol pasivo: “Miramos lo que hace el otro sin interactuar. Eso refuerza la sensación de soledad”.
A esto se suma la comparación: “Hay una idealización de la vida de los otros. Vemos logros, viajes, momentos lindos y empezamos a empobrecer nuestra propia vida. Eso genera frustración y estados de ánimo con características depresivas”.
Adolescentes: el grupo más vulnerable
Scipioni remarcó que el impacto es mayor en adolescentes: “En un adolescente, cuanto más chico ingresa a las redes sociales, más se debilitan herramientas emocionales y sociales que deberían desarrollarse en esa etapa. Después aparecen dificultades en el mundo real, en lo vincular”.
En cambio, explicó que en adultos mayores, si bien preocupa el tiempo de exposición, no se modifica la estructura de personalidad ya formada.
Límites, señales de alerta y recomendaciones
La profesional indicó que el tiempo recomendado de uso recreativo de redes es de hasta dos horas diarias, y pidió estar atentos a señales de alerta en adolescentes: irritabilidad, aislamiento, abandono de actividades, problemas de sueño o cambios de ánimo.
Entre las recomendaciones, destacó:
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Fomentar actividades al aire libre y deportivas.
Reforzar los vínculos familiares.
Establecer momentos sin celular, como la cena.
Promover el diálogo en el hogar.
Enseñar a usar las redes de manera activa, no pasiva.
“La solución no es prohibir las redes, porque hoy son una forma de socializar. La clave es enseñar a regular su uso”, concluyó.