Luego de notificarse el segundo caso de chikungunya en Salta, los responsables de salud provincial alertaron sobre el elevado peligro de propagación, motivado por la presencia del virus en Yacuiba, Bolivia, y por el clima y entorno que favorecen la proliferación del mosquito que lo transmite.
- Todo Jujuy >
- Salud >
- País >
Riesgo de chikungunya en Salta: alertan sobre posible propagación del virus
Informaron que la cercanía con Yacuiba, en Bolivia, y las condiciones ambientales favorecen la circulación del virus, por lo que pidieron extremar precauciones.
Francisco García Campos, director general de Epidemiología del Ministerio de Salud de Salta, indicó en LUP 94.7 Salta que “si el virus ya circula en Yacuiba, es muy probable que los mosquitos de este lado de la frontera se infecten”, y pidió no subestimar el riesgo y fortalecer las medidas de prevención.
El especialista recordó que Salta ya enfrentó brotes en años previos, especialmente en Tartagal, Mosconi, la capital provincial y El Galpón.
En cuanto a los motivos, señaló que desde hace varios meses se desarrolla en Cuba una intensa epidemia de chikungunya y dengue, que progresa de manera gradual hacia el hemisferio sur y ya afecta a países como Brasil y Bolivia, con los cuales Salta mantiene vínculos epidemiológicos directos.
Síntomas del chikungunya
Respecto a la infección, subrayó que la chikungunya ocasiona molestias articulares severas y persistentes, que en ciertos casos dejan secuelas que obligan a seguir planes de rehabilitación por varios años. “Hay personas que llegan encorvadas a la consulta, con un dolor extremo”, detalló.
¿Y el dengue?
En relación con el dengue, advirtió que las fuertes precipitaciones de enero, junto con las elevadas temperaturas previstas para febrero, crean condiciones perfectas para la reproducción del mosquito. “Si no se eliminan los recipientes con agua acumulada, se convierten en criaderos. Después de las lluvias hay que revisar patios, tachos, piletas de lona y cualquier objeto donde se junte agua”, señaló.
Por último, subrayó que la inmunización contra el dengue representa un recurso clave para disminuir hospitalizaciones y casos graves, aunque no sustituye las medidas de manejo del entorno. “La vacuna ayuda, pero si no controlamos la población del Aedes, el riesgo sigue, sobre todo porque también transmite chikungunya”, finalizó.