Durante el verano, el consumo de comida rápida y ultraprocesados se incrementa, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Así lo explicó la nutricionista Agustina Casapia (MP 277), en diálogo con Canal 4, donde analizó los hábitos alimentarios en esta época del año y brindó recomendaciones para mejorar la alimentación familiar sin caer en dietas extremas.
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Verano y comida chatarra: la recomendación de una nutricionista jujeña para comer mejor
La nutricionista Agustina Casapia advirtió que en verano aumenta el consumo de ultraprocesados en jóvenes y adolescentes. Recomendó hábitos simples.
“La comida rápida es muy frecuente en los adolescentes porque es de consumo inmediato, es fácil de conseguir y no requiere preparación. Entonces, el consumo termina siendo muy elevado en este grupo”, señaló la especialista. En ese sentido, advirtió que la falta de planificación en el hogar termina reforzando este tipo de elecciones.
El rol de la familia en la alimentación de los chicos
Casapia remarcó que los hábitos saludables se construyen en casa y que el primer paso está en el momento de hacer las compras. “Todo empieza por los hábitos del hogar y de la familia. La idea es fomentar estos hábitos ya desde las compras: que los padres compren más frutas, más verduras y que estén a la vista. Muchas veces no se consumen porque no están visibles y los chicos terminan eligiendo lo que está más a mano, como galletitas o snacks”, explicó.
En ese sentido, señaló que el entorno influye directamente en las elecciones alimentarias. “Si en la casa hay frutas lavadas, cortadas o listas para comer, es más probable que los adolescentes las incorporen a su día a día. Si lo primero que ven son productos ultraprocesados, van a ir por eso”, remarcó.
Alimentación, energía y rendimiento
La nutricionista explicó que una alimentación equilibrada tiene impacto directo en el rendimiento escolar y deportivo.
“Cuando hay una buena alimentación de base, sobre todo con un buen desayuno, los chicos se sienten con más energía, están más concentrados en la escuela y rinden mejor. Si hacen deporte, también van a tener más fuerza y mejor desempeño físico”, sostuvo.
Además, señaló que muchos adolescentes empiezan a cuidarse más cuando entrenan o realizan actividad física. “Cuando hacen deporte suelen tomar más conciencia porque ven que lo que comen se refleja en el rendimiento. Eso es una buena oportunidad para acompañarlos y reforzar hábitos saludables”, agregó.
Qué comer en la infancia: sin restricciones, pero con equilibrio
Consultada por la alimentación de los niños más chicos, Casapia fue clara: no se trata de hacer dietas, sino de ofrecer variedad.
“En la infancia no hay que restringir grupos de alimentos. Los chicos tienen que comer variado: granos, cereales, frutas, verduras, lácteos, especialmente por el calcio. La idea es que la base sea saludable y que lo ultraprocesado y el azúcar ocupen un lugar cada vez menor”, explicó.
También destacó la importancia del ejemplo adulto. “No alcanza con decirles qué tienen que comer. Si el adulto no acompaña con el ejemplo, es muy difícil que el niño incorpore hábitos saludables de verdad”, afirmó.
Hidratación y cuidados durante el carnaval
En una época atravesada por el calor, el carnaval y las reuniones, la nutricionista insistió en la importancia de la hidratación.
“En verano hay que hidratarse mucho más. Con el calor y la actividad física se pierde más líquido y hay más riesgo de deshidratación. Si hay consumo de alcohol, es clave intercalar con agua para cuidar el cuerpo”, recomendó.
Sobre las comidas típicas de carnaval, como picante de pollo o empanadas, Casapia llamó a no demonizar los alimentos.
“La clave es el equilibrio. Si uno tiene una alimentación saludable de base, que uno o dos días coma diferente no va a generar un gran problema. El problema es cuando la excepción se vuelve regla”, explicó.
El huevo y los mitos en la alimentación
Por último, la especialista se refirió a uno de los alimentos que genera dudas: el huevo.
“El huevo es un alimento excelente, una gran fuente de proteínas. Se puede consumir en cualquier momento del día y no hay que tenerle miedo. Hoy sabemos que no existe esa idea antigua de ‘un huevo por semana’. La cantidad depende de cada persona, de su edad, su actividad física y sus necesidades”, aclaró.
Para cerrar, Casapia resumió las claves del verano saludable: “Lo fundamental es una alimentación variada, con muchas frutas y verduras, buena hidratación y algo de actividad física. No se trata de prohibir, sino de aprender a equilibrar”.