El sueño no es simplemente el momento en que el cuerpo descansa. Durante esas horas, el cerebro cumple funciones fundamentales para el aprendizaje, la memoria y el funcionamiento general del organismo. Por eso, dormir mal de manera sostenida puede tener consecuencias que van mucho más allá del cansancio del día siguiente.
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Dormir mal no es normal: una neuróloga de Jujuy explicó cómo afecta al cerebro
Ayelén Pacheco, médica neuróloga, habló sobre el reloj biológico, la melatonina y los efectos que pueden generar las alteraciones del sueño.
La médica neuróloga Ayelén Pacheco explicó en Canal 4 cómo funciona el reloj biológico y qué relación tiene con la luz natural, la melatonina y el descanso.
La luz y el reloj biológico
Según explicó Pacheco, el organismo cuenta con un reloj central ubicado en el cerebro, mientras que prácticamente cada célula tiene sus propios ritmos. La luz solar es uno de los principales factores externos que permiten sincronizar estos ciclos.
Por eso, los días nublados, fríos o con poca luz pueden generar más ganas de permanecer en casa, aunque esto no significa necesariamente que exista un trastorno.
La especialista aclaró que la depresión estacional es un cuadro diferente. Su incidencia es menor al 1% en zonas cercanas al Ecuador, mientras que puede alcanzar entre el 10% y el 15% en regiones nórdicas o lugares extremos.
Además, señaló que es más frecuente en mujeres y que puede presentarse hasta cuatro veces más que en los hombres.
Cuánta gente duerme mal en Argentina
Pacheco también destacó que los problemas de sueño son frecuentes en la población argentina. Según mencionó durante la entrevista, una encuesta del Ministerio de Salud indicó que hasta el 40% de los argentinos duerme mal, mientras que algunas mediciones basadas en el autorreporte elevan esa cifra hasta el 60%.
Para mejorar el descanso, recomendó aprovechar la luz natural durante las primeras horas de la mañana, incluso cuando no sea posible salir al exterior. También sugirió incorporar algo de movimiento durante el día y reducir progresivamente la exposición a luces artificiales durante la noche.
Dormir mal también afecta al cerebro
La neuróloga advirtió que la falta de sueño sostenida puede afectar directamente el rendimiento cognitivo. La concentración, la memoria y la consolidación de los aprendizajes dependen, en parte, de un descanso adecuado.
Durante el sueño también se producen procesos importantes para el funcionamiento cerebral. Pacheco señaló que distintos estudios relacionan la falta de descanso sostenida con un mayor riesgo de problemas neurológicos a largo plazo.
En este sentido, remarcó que no debe naturalizarse dormir mal todos los días y diferenció una mala noche ocasional de un trastorno persistente.
“Hay gente que naturaliza y se levanta a fuerza de cafeína, se duerme a fuerza de tranquilizantes y es así todos los días”, advirtió.
También destacó que tristeza y depresión no son lo mismo, por lo que ante un malestar sostenido o dudas sobre el descanso es importante consultar con un profesional.