La combinación del carácter intenso de los tomates deshidratados con la nota marcada del queso parmesano da como resultado un flan salado que conquista por su cremosidad y un perfume tentador. Es una receta que realza cualquier picada o entrada, ideal para destacarse tanto en encuentros familiares como en comidas más formales.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Receta de flan salado con tomates secos y parmesano: un aperitivo que sorprende en la mesa
Con su sabor intenso, textura cremosa y aroma cautivante, esta receta es perfecta para deslumbrar a los invitados en cualquier encuentro.
Estos flanes tienen sus raíces en la tradición gastronómica mediterránea, donde el uso de tomates secos y quesos estacionados es habitual. Por lo general, se presentan junto a hojas verdes frescas o como acompañamiento de carnes blancas. Para completarlos, nada mejor que un vino blanco seco servido bien frío.
Receta de flan de tomates secos y queso parmesano
Este flan salado de tomates secos y parmesano se presenta como una elaboración cercana a un soufflé y se prepara en porciones individuales. La base surge de combinar huevos batidos con crema, a la que se suman tomates deshidratados picados y queso parmesano rallado.
Luego, la mezcla se lleva a cocción a baño María, logrando una consistencia tierna, untuosa y con un perfume bien marcado.
Tiempo de preparación
- Tiempo total: 50 minutos
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 30 minutos
Ingredientes
- 4 huevos
- 200 ml de nata para cocinar
- 60 g de tomates secos en aceite (bien escurridos)
- 80 g de queso parmesano rallado
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Manteca para engrasar los moldes
Cómo hacer flanes de tomates secos y queso parmesano, paso a paso
- Encendé el horno y llevalo a 170 °C, mientras ponés a calentar agua para luego armar el baño María.
- Prepará los recipientes individuales untándolos con manteca; podés usar moldes de cerámica o flaneras metálicas.
- Cortá los tomates secos en cubitos chicos y retirales el excedente de aceite con papel absorbente.
- En un recipiente amplio, mezclá los huevos con la crema, la sal, la pimienta y el orégano hasta lograr una preparación pareja.
- Sumá el parmesano rallado junto con los tomates picados e integrá todo.
- Por último, repartí la mezcla en los moldes, sin completarlos del todo: alcanzá aproximadamente tres cuartas partes de su volumen.
- Acomodá los moldes dentro de una fuente profunda y agregá agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad de su altura.
- Llevá al horno y cociná a baño María durante unos 30 minutos, hasta que la preparación esté firme pero conserve una consistencia cremosa.
- Retirá y dejá reposar brevemente antes de desmoldar; ayudate pasando un cuchillo por los bordes para que se desprendan con facilidad.
- Podés presentarlos tibios o ya fríos. Tip importante: controlá el tiempo de cocción para que no se pasen, ya que un exceso de horno los vuelve secos.