En una entrevista con Canal 4, la médica dermatóloga Valeria Galíndez habló sobre los riesgos que pueden existir al hacerse tatuajes y explicó que, si bien hoy hay una regulación mayor sobre las tintas y los procedimientos, siguen existiendo cuidados importantes que deben tenerse en cuenta antes y después de tatuarse.
Qué riesgos hay en los tatuajes y qué cuidados recomienda una dermatóloga jujeña
Advirtió que algunas tintas antiguas contenían metales pesados y que ciertos pigmentos pueden reaccionar con el sol o con tratamientos como la depilación definitiva.
“Hoy está bastante regulado”, señaló al referirse al avance en el control del uso de tintas, especialmente en Europa. Sin embargo, aclaró que algunos productos utilizados años atrás contenían metales pesados y podían provocar distintas reacciones en la piel. “Esas tintas viejas sí provocan alergias, que pueden ser locales, dermatitis alérgicas, y algunos granulomas”, advirtió.
Reacciones en la piel y riesgo por ciertos pigmentos
Galíndez explicó que la tinta no queda en la parte más superficial de la piel, sino que se deposita en la dermis, una capa más profunda. Por esa razón, el cuerpo puede reaccionar como si se tratara de un cuerpo extraño. “Funciona como cuerpo extraño. Entonces, el cuerpo reacciona, primero es una inflamación crónica”, detalló.
La especialista aclaró que no se trata de “demonizar” los tatuajes, sino de conocer los riesgos y prestar atención a señales que puedan aparecer con el tiempo. “Simplemente decir, a ver, qué cuidado puedo tener”, explicó.
También indicó que todo depende del tipo de pigmento que se haya utilizado. Según señaló, algunos colorantes relacionados con compuestos azoicos pueden generar otras complicaciones cuando se exponen al sol o a determinados procedimientos estéticos. “Cuando se ponen al sol o se hacen algún tratamiento, ahora que está tan de auge la depilación definitiva, se convierten en aminas aromáticas. Esas aminas aromáticas son cancerígenas”, afirmó.
Qué cuidados hay que tener antes y después
La dermatóloga insistió en que lo principal es elegir un lugar serio para hacerse el tatuaje. “Siempre buscar un lugar que sea serio, que tenga medidas”, dijo, y remarcó que es importante verificar que el espacio esté limpio, que las agujas sean hipodérmicas y que todo el material esté esterilizado.
Además, recordó que algunos tatuajes llevan muchas horas, por lo que también se debe tener en cuenta la hidratación durante el procedimiento. “Hay gente que se desmaya, que cada dos horas, si dura demasiado, se hidraten”, recomendó.
Una vez realizado el tatuaje, explicó que hay que mantener cuidados específicos para evitar complicaciones. “Hay que usar cremas, hay que usar fotoprotección”, señaló.
Atención especial en diabéticos y en tatuajes sobre lesiones
Galíndez también advirtió sobre casos en los que los tatuajes pueden tapar lesiones que deberían ser controladas. “Hay personas que se realizan tatuajes para disimular lesiones o para disimular lunares”, comentó, y alertó que eso puede dificultar la observación médica posterior.
“En esos casos, sí, tienen que tener mucho cuidado porque están ocultando una lesión que después puede derivar en otra”, sostuvo. Además, remarcó que la tinta oscura puede dificultar la observación con dermatoscopio y complicar el seguimiento ante una sospecha dermatológica.
Por otra parte, hizo una mención especial a las personas con diabetes. “El diabético se puede infectar más fácilmente”, recordó, al explicar que en estos casos hay que extremar aún más los cuidados.